Artemisa, Cuba -Durante la tercera jornada de la XXIII Feria Internacional del Libro en Artemisa se presentó en la sala de conferencias “Ruben Martínez Villena” una leyenda viva en el mundo de la literatura política cubana, su sencillez no permite al que no le conoce distinguirlo, él es una de esas personas cuya grandeza va en sus actos más que en su vestir, sentado en primera fila prestaba atención esmerada a la exposición de un novel escritor argumentando sobre el tema de una obra.
El conductor de la actividad lo anunció y su nombre estremeció a los presentes, todos sin excepción fijaron sus miradas en aquel hombre delgado, ya bien entrado en años que ocupó un lugar en la mesa del conferencista, la representante de la editorial provincial “Unicornio” realizó una breve presentación del libro a comentar, “Caen los velos. Ileana Ros Letinen”, informó además que el gobierno municipal de San Antonio de los Baños en reconocimiento a la vida y obra del autor le había conferido el título de “Hijo Ilustre “de este territorio.
Los aplausos confirmaron lo acertado de tal decisión, porque él, Nicanor León Cotayo, lo merece. Como profesor titular de la Escuela Superior del Partido Comunistas de Cuba “Ñico López”, Profesor del Instituto de Periodismo “José Martí”, ha dejado su impronta en generaciones de cubanas y cubanos que se dedican a la dirección política y al periodismo, pero su que hacer más encumbrado nos llega con su prosa literaria donde ha cabalgado victoriosa la revolución cubana en su incesante batalla de ideas contra el imperialismo.
Títulos como “El Crimen de Barbados”,”Sitiada la Esperanza”,”Humanos sin Derechos”, “Bush W “ y “Caen los velos” son algunos de los once de su autoría donde pone al descubierto los vericuetos oscuros de la política agresiva del imperialismo norteamericano. Ha sido galardonado con la Medalla “Combatiente Clandestino”, La medalla por el X aniversario de las FAR y la distinción “Félix Ermuza “otorgada por la Unión de periodistas de Cuba.
En su incesante transitar por el periodismo ha estado en las páginas de Granma Y Prensa Latina.
Su voz trajo las palabras que fueron cobrando fuerza para explicar la razón de los libros escritos por él, dos razones tengo, una defender la revolución, otra, que las nuevas generaciones conozcan, sepan de lo que son capaces los imperialistas y sus lacayos. Así podrán medir la escala de valores entre ellos y los revolucionarios, la ética y el patriotismo. Esta es la forma que empleo para convencer, no para emitir criterios retóricos, la diferencia entre unos y otros, en estos momentos cuando arremeten contra la juventud cubana en el plano ideológico para enajenarla y ganarla sutilmente.
Por último pone a consideración del público su último libro y también deja un claro mensaje a la juventud. Ha sido una original manera de presentar el texto, pero no pude ser de otra forma porque es de la autoría de Nicanor León Cotayo, el cronista de la Revolución, quien no solo señala el peligro si no que muestra la forma de enfrentarlo.