El Poder de las plantas en la salud del hombre

Cuando un conjunto de logros en el campo de la medicina se manifiesta en realidades, entonces ha llegado la hora de expandir ese bien para millones de personas que esperan mejorar su salud para tener una vida placentera.

A esa conclusión se llega después de conocer el resultado de una investigación sobre el efecto de las plantas medicinales en los seres humanos, realizada durante más de cuarenta años por Manuel de Jesús Carbó Calzada.

Pero, ¿quién es este hombre que ha dedicado la mayor parte de su vida a extraer la savia de las plantas que brindan a las personas sus mágicos secretos?

Manuel, como cariñosamente lo llaman los que lo conocen, es de origen campesino, graduado de contador y licenciado en ingeniería agrónoma. No vaciló cuando tuvo que tomar el fusil para combatir contra el tirano Batista.

Y a la Sierra Maestra fue.

Integrado al Ejército Rebelde en las montañas, participó en numerosos combates y alcanzó el grado de primer teniente. Después de la guerra, asumió como segundo al mando la jefatura de la Isla de Pinos. Por sus méritos fue ascendido a Capitán; luego, marchó a Angola al frente de un batallón.

El regreso

A su regreso a Cuba, retoma la ingeniería agrónoma y trabaja en la búsqueda de mejorar la alimentación para el ganado y logra ese propósito. Pero teniendo siempre presente su mayor interés: continuar sus investigaciones con las plantas medicinales.

El encuentro con Manuel transcurre en el ambiente acogedor de su casa, entre el sorbito de café que nos brinda su esposa Josefa y de cuando en cuando una copita de uno de sus vinos, que además de encender las orejas reaviva el ánimo. Y por momentos, le vienen los recuerdos de los años de su mocedad allá en la vieja casona de la finca junto a su familia.

Quien no lo conoce, no imagina que con sus medicamentos a base jarabes, no hay asma, ni estados catarrales, cálculos renales y otras dolencias que se resistan.

Inicio del estudio

A una pregunta de cómo se interesó e inició el estudio de las plantas medicinales, Manuel asegura que sus aciertos responden a razonamientos llevados a pruebas tras pruebas hasta lograr la eficacia de los medicamentos para la cura de los pacientes.

“Desde niño me llamó la atención el efecto positivo de las plantas en las personas, influido por una señora llamada doña Luisa Muñoz, que vivía cerca de la finca de mis padres, en la región de Manzanillo, muy conocida por sus logros curativos con plantas medicinales”, afirma Manuel.

“Y pese a que nuestra familia estaba asociada a una clínica en la ciudad de Manzanillo, mi madre prefería el tratamiento de aquella señora, quien al recetar sus conocimientos, siempre decía: “Si no mejora el paciente con esto, acuda al médico.”

Manuel continúa su exposición y agrega: “También me ayudó mucho la adquisición de diccionarios de Juan Tomás Roig Mesa y otros libros, con los cuales fui ampliando mis conocimientos. Pero, además, hubo algunos problemas de salud en mi familia, que me obligaron a intensificar mis estudios. Empezando por un hermano, a quien los médicos le detectaron Cirrosis hepática.”

Manuel hace una breve pausa, revisa algunos manuscritos, luego me mira con un rostro que refleja su pena y me dice: “Los médicos después de evaluar el caso, indicaron que sólo le quedaban unos años de vida. A esta situación puse todo mi empeño y conocimientos para alargarle la vida.”

El entrevistado aviva su semblante y expresa que a partir de ese instante seleccionaba y agrupaba cuantas plantas conocía y parejamente estudiaba literatura sobre el tratamiento del cáncer. Observaba su hermano momento a momento, día a día para verificar el efecto del jarabe que había preparado para él, que logra sobrevivir doce años más, ante el asombro de todos los que conocían el caso.

Por otra parte -agrega Manuel-, como si fuera una epidemia, se había presentado en su familia distintos problemas de las vías respiratorias, y se dio a la tarea de resolver la situación con nuevos medicamentos. Al obtener resultados satisfactoriamente, comenzó a ampliar la producción de los jarabes.

Manuel hace un gesto como si viviera aquellos momentos que parecían decisivos para su proyecto, cuando se lanza a una carrera de sucesivos muestreos con personas de diferentes lugares como Caimito, Central Sandino, guanajay, Artemisa, Mariel, Baracoa, Bauta, Marianao y otros poblados.

Resultados

Con respuestas positivas de sus indagaciones, a medida que avanzaba, aumentaba el número de pacientes que solicitaban sus medicamentos. También crecía el proceso de incorporación de nuevas plantas agrupadas en los mismos principios activos, para fortalecer los efectos curativos en los pacientes.

Resulta admirable al extenso listado de personas tratadas con los jarabees para distintas dolencias y los testimonios de los pacientes que curaron su enfermedad, como se muestra a continuación:

--Carmen Cabrear Jiménez, vecina de Caimito, afirma: “Mi nieta padecía de asma y desde hace más de dos años no le ha vuelto a dar.”

--Mariela Silva, residente de la calle 128 No. 4510, en Marianao, testimonia que estuvo varias veces ingresada por crisis de asma y ha logrado vencer la enfermedad con el jarabe de Manuel.

--Migdalia Miró, vecina de Caimito, dice con satisfacción: “Yo tuve una severa neumonía e inflamación pélvica y con los jarabes de Manuel ya me siento bien.

--Oleydis Fernández rodríguez, residente de la calle 243 No. 13619, en Bauta, explica que fue tratada con los jarabes de Manuel por problemas digestivos y los efectos han sido positivos.

 --Toña Flores García, vecina de Caimito, expone: “Mi esposo padecía de cáncer en la próstata y los médicos lo mandaron para la casa. Acudí a Manuel, indicó su jarabe, y después de dos meses de tratamiento mejoró tanto que ya está trabajando.”

Publicaciones

Con pleno dominio ya del desarrollo de su trabajo, Manuel expone sus conocimientos en un libro sobre el proceso investigativo y sus resultados con el tratamiento y cura del ASMA. En un segundo texto presenta su estudio acerca del tratamiento y cura de los cálculos renales.

A estos libros le sigue otro sobre la infertilidad de la mujer. Su tratamiento y resultados positivos. Actualmente trabaja en el cuarto libro dedicado a los padecimientos digestivos y su tratamiento.

Manuel explica que cada uno de estos libros tienen como base los componentes del jarabe para el asma, que lleva por nombre cajechucheimarbó.

A Manuel se le ilumina el semblante cuando revela que el objetivo de estos libros es que sean acogidos en los alumnados de secundaria, preuniversitarios y universitarios, así como médicos y científicos.

A tal propósito, hay que añadir que el ingeniero Manuel de Jesús Carbó Calzada ha participado en numerosos eventos locales, provinciales y nacionales y en Brasil, país al que fue invitado donde también impartió conferencias sobre el tema de plantas medicinales.

Su finca de plantas curativas

Después de varios días de trabajo compartiendo anécdotas del pasado y el presente, en el ambiente que reitero acogedor de su familia, Manuel, con orgullo, me invita a visitar su finca de plantas curativas.

En el recorrido por la finca, en una tarde soleada, acompañado por científico natural, observo viveros y plantaciones de variados crecimientos de donde se extraen los componentes para los jarabes; a cada paso, mi estímulo se crece en este universo, que me parece más bien un canto a la vida.