Twitterfacebook English

Martí: dos novelas de su vida

En un breve período de tiempo, he tenido la suerte de conocer dos obras de autores cubanos que tienen a José Martí como protagonista. Se trata de las novelas No me hables del cielo, de Dulce María Sotolongo y El infidente, de Nelton Pérez, ganadora del Premio Alejo Carpentier 2014.

Convertir al Héroe Nacional en protagonista de cualquier acontecimiento artístico, más de una novela, con toda la carga de ficción que implica, es siempre una prueba de fuego, y esta dura prueba decidió pasarla Dulce María.

Tuvo a bien retomar pasajes esenciales de la vida y la obra del más universal de los cubanos, y “ficcionarlos” a tono con la contemporaneidad y las exigencias del género novela, de modo que el célebre autor de los Versos sencillos tomara otro aire, otro rostro después de décadas enteras como protagonista de todas las esencias de la nacionalidad cubana.

Aunque para algunos parece ya sofocante el modo en que se ha utilizado y reutilizado a Martí, dentro de nosotros y más allá de nosotros, resulta que la aparición de novelas como No me hables del cielo invoca no solo la grandeza de un patriota y su capacidad absoluta para el
desprendimiento y la entrega total en pos de la Patria.

Implica también su visión de futuro y coraje para defender sus puntos de vista, aun delante de aquellos generales con largos años de contienda en la manigua, pero sin la suficiente luz para distinguir entre la rígida disciplina de un campamento y el carácter libertario de una República.

En este sentido su “discusión” con Maceo resulta evidente, y predice a las claras lo que finalmente ha de ocurrir en la Cuba republicana, convertida en un país de “generales y doctores”, sobre todo de exgenerales como Estrada Palma, Alfredo Zayas y José Miguel Gómez, cargados de una insoportable estrategia y vocación entreguista.

El Martí que nos dibuja Dulce María, a través de un narrador en segunda persona casi siempre, pasa por todos los estados de ánimo posibles: confía, duda, ama, desama, sufre, espera, se enamora, deprime, discute acaloradamente… Es el Martí que se niega al pedestal y se llena de nervios, sangre, vida, única manera de que, al paso de 120 años, siga imbatible, regalando lecciones no aptas para sietemesinos.

El infidente, la novela del pinero Nelton, aún está por salir de las galeras y, por tanto, no he tenido la suerte de leerla, aunque sí tuve la de conversar largamente con este autor en varios espacios de la Isla de la Juventud, donde una y otra vez los entretelones de su galardonada novela sirvieron de protagonistas a nuestros debates literarios.

Según contó el novelista, fue una obra de fatigosa investigación, ambientada en buena medida en los predios de esta Isla, a la cual arribó Martí el 13 de octubre de 1870, tras siete meses de durísima prisión y en vísperas de su viaje a España.

Como en la novela de Dulce María, el peso de la ficción también decide, aunque sin traicionar un ápice la esencia martiana y la convulsa época en que vivió, no solo marcada por la crueldad del imperio español, sino por desavenencias e inconsecuencias de todo tipo en las filas insurrectas.

“Dará qué hablar. Tu novela no pasará inadvertida”, le auguró el narrador y poeta Alberto Marrero al autor de El infi dente. Sí. Tiene razón Marrero. Es absolutamente cierto. Es imposible escribir una novela sobre tan grande personaje y que pase inadvertida. No. Con Martí de protagonista es absolutamente imposible.
el artemiseño

En vivo

Portal del ciudadano de Artemisa

Portal del ciudadano

El tiempo en Artemisa

Hemeroteca Digital

November 2019
Mo Tu We Th Fr Sa Su
28 29 30 31 1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 1

A Fidel "Profeta de la Aurora"

 Sucesos del Moncada

 


Los Grados del Comandante en Jefe

 

 

Archivos de Audios

Multimedias Especiales

artemisa rev mult che mult

Especiales de Radio Artemisa

artemisa prov sub jose marti sub

Reflexiones de Fidel

reflexiones fidel

Pensando Américas

americas