El cuadro del Che de Alberto García

García junto a su obra compuesta por 372 piezas de 14 tipos de madera / Foto: Humberto ListerLa fotografía que tomó Alberto Korda al Che el 5 de marzo de 1960, durante el acto por el sepelio a las víctimas de la voladura del vapor La Coubre, ha sido ampliamente reproducida en Cuba y en el resto del mundo. La expresión del Guerrillero Heroico, su vida y legado también motivaron al bautense Alberto García Peguero a reproducir la imagen de Korda, pero mediante pequeñas piezas de madera.  

García comenzó su cuadro en 2009. Debido al cúmulo de trabajo debió interrumpir la obra; retomó la iniciativa en 2013 y la concluyó un año después. El resultado es una singular reproducción de la imagen del Che, formada por 372 piezas de unos 14 tipos de madera, como júcaro negro, ébano carbonero, pino blanco y muchos tonos de cedro. Una fina capa de barniz cubre el retrato.

Titulada Universalidad, la obra, de excelente factura,  forma parte de la colección de la Casa del Vietnamita, ubicada en la comunidad Ben Tre, donde Alberto García se desempeña como obrero de mantenimiento, aunque el entusiasta artista también colabora en la restauración y conservación de otras piezas que exhibe la institución.

Nació en San Cristóbal en el seno de una familia campesina; pero el servicio militar lo llevó a Bauta. Por más de 20 años trabajó en la dirección de Tropas Guardafronteras, y después en la de operaciones del Minint. El día 11 de este mes cumplió 60 años rodeado de sus dos hijas, que  comparten el gusto por el arte; mientras, su hijo varón “tiró” para el campo.

Alberto es un artesano autodidacta. Desde pequeño le gustaba esculpir la madera; de ese instinto nació una figura de José Martí en jarúa (una madera dura), la cual ha sido expuesta en varios centros, incluida la Casa Natal del Apóstol.

Entre sus piezas destaca una guitarra eléctrica, en cuya caja aparece otra reproducción de la instantánea del Che tomada por Korda, igualmente confeccionada a partir de pequeñas piezas de madera.

Pero Alberto no es solo artesano y restaurador. Aprecia el valor de la investigación, y ha dedicado muchas jornadas a recoger la historia de la comunidadBen Tre, en la cual podemos observar notas manuscritas a modo de actualización. Por estos días anda mucho más ajetreado, pues la Casa del Vietnamita está a punto de cumplir 40 años y, junto a su esposa Daisi, administradora del centro, y demás trabajadoras, preparan el lugar para la celebración. Pero no deja de crear, porque se siente más vivo, más feliz.