
Ya lo decÃan los peloteros que más saben de meteorologÃa: el Tsunami pinareño no traÃa fuerza ninguna, asà que en casa mandaron los dueños, los Cazadores de Artemisa, y en los dos primeros juegos ante los inspirados Gallos de Sancti SpÃritus tampoco les permitimos demasiadas libertades.
Las estadÃsticas iniciales de esta campaña beisbolera confirman que los nuestros han convertido el Estadio 26 de Julio en un verdadero cuartel general, donde acorralan a sus presas y rara vez las dejan escapar.
Sucedió con los Piratas de Isla de la Juventud, a quienes derrotaron en dos de tres abordajes, y luego con los campeones de la 53 Serie Nacional -la tropa de Alfonso Urquiola-, cuyos maderos resultaron improductivos ante los lanzadores anfitriones. El primer dÃa el Tsunami solo pudo empujar una carrera cuando encontró en el montÃculo a Misael Villa, y Yunieski GarcÃa -a la postre ganador- se encargó de que no volvieran a anotar. En el segundo encuentro, Geonel Gutiérrez necesitó ayuda: acudió José Luis Padrón; en cambio, fue Israel Sánchez quien consiguió sofocar la rebelión y, de paso, apuntarse el éxito.
Solo en la fecha del adiós, en la duodécima entrada, los visitantes sacaron mejor provecho. Yunieski GarcÃa les colgó tresceros, pero en el episodio siguiente no pudo evitar la rayita decisiva y el triunfo con marcador de 4-3, pues la ofensiva tampoco respondió.
Ante Sancti SpÃritus, el zurdo Yulieski González volvió a transitar seis capÃtulos con la pizarra inmaculada. El problema sobrevino en el séptimo, cuando los Gallos cantaron más alto: lo explotaron con racimo de cuatro carreras, y le fabricaron una más a Israel Sánchez; mientras, Ismel Jiménez pintaba de blanco a los Cazadores.
No obstante, los muchachos de Dany Valdespino estaban dispuestos a dejar bien claro que en casa mandan los dueños. En la tarde dominical, Miguel Lahera tomó la pelota y les transmitió el mensaje, un cero tras otro durante siete innings: el artemiseño dejó a sus huéspedes en tres hits. Los espirituanos anotaron una en el noveno, que resultó insuficiente. ¿Marcador final? Dos a una.
Al cierre, chocaban de nuevo. Los de Artemisa buscaban una victoria que les permitiera despegarse del pelotón que comparte los escaños del sexto al décimo.