
Roma-La lucha contra el alcoholismo en Italia alcanza hoy mayor relevancia, a tono con la declaración de abril como mes dedicado a la prevención de esa adicción, uno de los principales factores de riesgo para la salud.
El director del Observatorio Nacional del Alcohol (ONA), Emanuele Scafato, desde su blog fondazioneveronesi.it insiste en la necesidad de estar adecuadamente informados sobre los efectos del alcohol y alertas sobre campañas engañosas respecto a sus supuestos beneficios.
La advertencia del director de colaboradores de la OMS sobre el tema, parte de algunas 'señales un poco embarazosas de tesis sobre las bondades' de la cerveza y el vino y 'sus presuntas propiedades milagrosas' para reducir el peso corporal.
El también presidente de la sociedad italiana de alcoholismo se refirió a informaciones difundidas en la web y en sitios 'más o menos conocidos' que aconsejan el consumo de determinadas bebidas, sobre las cuales muchas veces es 'imposible de verificar la fuente original'.
Señaló que la comunidad cientÃfica tiene reglas bien precisas para llegar a afirmaciones compartidas y que las investigaciones comprobadas recuerdan que el alcohol es una sustancia con siete kilocalorÃas por cada gramo, un componente imposible de ignorar por la ingesta calórica diaria.
Es fácil calcular, apuntó el profesor de EpidemiologÃa y EstadÃstica de la Universidad de Florencia, que una simple copa en almuerzo o cena representa más de cinco mil 400 calorÃas, y en algunos casos puede llegar o superar las siete mil, las cuales se traducen en un kilogramo de peso sino se neutralizan con adecuado ejercicio fÃsico.
Se refirió a investigaciones del Francis Crick Institute, del Reino Unido, donde durante tres dÃas aplicaron a ratones dosis de vino equivalente a una botella y media y los animales aumentaron su actividad en la búsqueda de alimentos.
Ello, explicó, confirmó que el etanol estimula el sentido del gusto actuando sobre las neuronas orexigénicas AgRP, las cuales incrementan el apetito más allá de lo normal.
El experimento incluyó el suministro de un medicamento a los ratones para anular las señales enviadas a las neuronas encargadas de la estimulación del hambre y los animales retornaron a su rutina diaria.
Está demostrado - indicó el experto- que tras la ingestión de alcohol las personas se sienten motivadas a comer alimentos ricos en carbohidratos o de escasa cualidad, como dulces, pastas, pizas, y no sienten ninguna atracción por ensaladas y pescados a la plancha.
Insistió Scafato en que el alcohol desde ningún punto de vista beneficia la salud y precisó que existen lÃmites insuperables para una alimentación sana: no más de un vaso de 12 gramos de alcohol para las mujeres y los ancianos y no más de dos para los hombres.
Lo indicado para los menores de 18 años es cero si se quiere respetar la legalidad e igual para los de menos de 25, si lo que se desea es preservar el desarrollo cerebral, pues hasta esa edad el individuo no ha completado su evolución y los daños son mayores.