28 de septiembre: Día Mundial de la Rabia

El Día Mundial contra la Rabia se conmemora cada 28 de septiembre, la elección de este día responde al aniversario del fallecimiento de Louis Pasteur, en 1895, científico y médico responsable de la creación de la vacuna antirrábica.

Este año, el lema seleccionado es “Rabia: Vacunar para eliminar “, destacando así la importancia de la vacunación de los perros y los gatos como método ideal para controlar y eliminar la enfermedad, y el único medio para romper el ciclo de transmisión del virus del animal al hombre, pues la ausencia de rabia en el perro conlleva a una eliminación casi total de los casos de rabia humana.

Cada año el padecimiento cobra más de 55 mil vidas en el mundo; es mortal, pero totalmente prevenible por el hombre. Por esta razón tanto la OMS como la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Alianza Mundial para el Control de la Rabia (GARC), ha propuesto un llamado "Unidos contra la Rabia": una plataforma mundial con función de catalizador para lograr "cero muertes humanas por rabia para el 2030".

La región de las Américas tiene el conocimiento y las herramientas necesarias para la eliminación de la rabia trasmitida por el perro, demostrado por una notable disminución de la incidencia de casos de rabia humana y canina en gran parte de las Américas en los últimos 30 años.  

Cuba tiene un sistema de salud único, accesible, equitativo y universal, con base en la Atención Primaria de Salud. Para evitar casos de rabia humana aplica un tratamiento muy eficiente una vez que el paciente asiste a los servicios de salud y comunica haber sido mordido por un animal.

La ocurrencia de enfermedades zoonóticas en Cuba es muy baja, debido a los esfuerzos preventivos del Sistema de Salud, nuestro país puede declararse libre de rabia desde hace décadas.

La vacuna está garantizada y debe ser solicitada en los Centros de Higiene Epidemiología y Microbiología. Se les aplica a las personas de alto riesgo que tengan contacto constante con la fuente (personas que trabajan en los laboratorios).  

La vacunación a la población canina se realiza por campañas en los municipios, teniendo en cuenta la situación epidemiológica del mismo, efectuándose casa- casa o en puntos determinados de la comunidad.