Personas especiales

Cuba, Artemisa –Hace solo unos días tuve la dicha de compartir durante varias horas con los delegados e invitados a la Asamblea de renovación y/ o ratificación de mandatos de la Asociación cubana de limitados físico – motores, ACLIFIM, de la provincia de Artemisa, en el Campamento internacional Julio Antonio Mella de Caimito.

Fue muy reconfortante ver como personas con diferentes discapacidades, tanto en los miembros superiores como en los inferiores, realizan esfuerzos extraordinarios y logran obtener las cosas que se proponen.

Allí conocí a personas de mucho valor, que sin importarles la dificultad física que presentan se superan en diferentes cursos de capacitación, asisten a las escuelas, realizan actividades deportivas, atienden a sus familiares y amigos, y sobre todo defienden a la Revolución que se los ha dado todo y no los olvida.

Todos le agradecieron a Fidel por su constante preocupación y con lágrimas en los ojos recordaron muchos momentos de la vida de ese grande de la humanidad.

Allí conversé con Digna, Katia, Miguelito, Raúl, Emilito y otros tantos que no se amilanan ante la adversidad que les impuso la vida; a pesar de andar en sillas de ruedas, con muletas o con bastones son felices en esta patria que los vio nacer y no los discrimina por tener una u otra afección.

En esos días quiso la vida que conociera a Mario Francis Gandarilla, un niño que tiene once años y asiste al sexto grado en la escuela Raúl Cepero Bonilla del municipio de Guanajay, ¡Que personita más talentosa!, a pesar de las dificultades que tiene en sus piernas bailó con una canción que él le escribió y le cantó al Comandante Fidel.

Mucho conversamos y nos divertimos con las cosas que a él se le ocurrían, me dijo que a lo mejor sería periodista o locutor, y no tengo la menor duda de que pueda lograrlo pues es un niño muy inteligente y con una alta disposición para enfrentar la adversidad.

Por eso quiero decir como él mismo me aclaró: … hay que seguir adelante, pues somos personas especiales.