
Siempre me han asustado las llamadas en la noche ,pues casi nunca son portadoras de buenas noticias ,ello lo corroboró el pasado 25 de noviembre cuando recibà la noticia del otro lado del teléfono de la muerte de nuestro invicto comandante en jefe Fidel Castro Ruz.
En ese entonces Necesité unos minutos para tomar aire y aceptar la realidad: una dura realidad.Dicen que los hombres grandes no se van nunca. Es cierto. Fidel renace en la Sierra, en cada amanecer, en cada cubano, en cada revolucionario.
TodavÃa lo recuerdo con su traje verde, dando uno de sus discursos que desde pequeña escuchaba con devoción, pues sin dudas era un orador por exelencia , ,lo recuerdo también visitando zonas afectadas tras el paso de ciclones y dando su más incondicional apoyo al pueblo.
Sin embargo nunca pude conocerlo. De niña me imaginaba un encuentro con él. Fantaseaba con contarle las cosas de mi escuela. Será porque mi abuela me enseñó a quererlo como se quiere a la gente buena, a los imprescindibles.
Este será el primer 26 de julio que celebraremos la gesta del Moncada sin la presencia fÃsica de Nuestro lÃder histórico Fidel Castro Ruz ,sin embargo sus ideas viven y vivirán por siempre en el pueblo.
No hay dudas de que los hombres grandes no se van nunca. Viven en el corazón del pueblo ,por eso Fidel no ha muerto ,sino se multiplica. Por eso los cubanos este 26 de julio ,nos reuniremos , no para decirle adiós, porque no se ha ido, sino para expresarle, como una vez dijo al Che: ¡Hasta siempre, Comandante!