Infancia

Ella duerme el sueño de los justos, juega y una hermosa sonrisa ilumina su rostro. Habla de historia, matemáticas, de clases de informática, de ser doctora cuando crezca .Entonces me lleno de orgullo y paz.

Ella es feliz y yo con ella .Y como no serlo, si sé que vive ajena a la violencia, el hambre, la trata de órganos o el trabajo infantil. Cómo no serlo  si sé que nadie va a apartarla de mi lado para convertirla en un objeto sexual. Cómo no serlo si sale a la calle, juega en los parques, camino a sin miedos, mira directo a los ojos y expresa sus criterios con la seguridad y la valentía de su edad.

Hoy Día Mundial de la Infancia , es una fecha para recordar las grandezas de la Revolución Cubana , para abogar por la vida de esos niños que sufren las consecuencias de la guerra , los que tienen por compañía al hambre , la miseria las enfermedades curables la violencia , el miedo en los ojos .

Pequeños que ocupan el último eslabón en la cadena de políticos corruptos y gobiernos que solo prometen y nada hacen por mejorar las condiciones de vida de la infancia maltratada.

A veces siento remordimientos cuando pienso en estos pequeños , el remordimiento de ser feliz porque mi hija es feliz .Entonces desaparece el cansancio del cuerpo y el espíritu cuando me invita a jugar al parque o recita los Zapaticos de rosa de José Martí o me pide que le lea las historias del clásico Había una vez .

Entonces comprendo la nobleza del pensamiento martiano. Esa grandeza , que se resume en el hecho de que los niños nacen para ser felices porque son la esperanza del mundo , palabras que solo se pueden comparar con tan dulces y sencillas como beso, flores, aroma, risas, juegos, felicidad, que no faltan en la vida de los infantes cubanos .