Eterna luz para Darilys

¿Cómo pudo suceder algo tan trágico? ¿Por qué la vida y el “destino” fueron tan crueles con esta dama de la palabra escrita? La conocí en la Perla del Sur, el Cienfuegos de sus días de gloria. Era el evento nacional de crónicas y ella estaba entre los premiados. No podía ser de otra manera.

Estaba como de costumbre. Activa, entusiasta, elegante, alegre. Organizadora de las actividades de la UPEC en el periódico provincial 5 de Septiembre.

También compartimos en La Habana, durante la premiación del Concurso Nacional de Periodismo José González Barros. Una amiga, una sama de la pluma refinada y critica. Una conocedora de beisbol.

Tanta ingratitud no la merecía. Darilys Reyes Sánchez, dejo de existir por negligencia de otros. Se apagó la luz de sus bellos ojos, pero la eterna luz que iluminó su periodismo excelente, le acompañará en la eternidad.

Un bebé quedó al abrigo de papá. Ella, la Darilys amorosa. La madre ejemplar.

La que siempre anduvo con las manitas de su niño en los pasillos del periódico, no volverá a escribir. El abrigo del hogar, dejó de existir para ella.  ¡Hasta siempre Darilys! El periodismo deportivo cubano se duela de tu partida.

Ya no estarás para sonreír y polemizar de beisbol. Pero estarás en el corazón de todos los que te conocimos. Eterna luz para ti, amiga, colega, hermana del periodismo.