
La experiencia de ser abuela o abuelo es inigualable. Muchos dicen que a los nietos se les quiere con lástima. Considero que no, a mi juicio lo que sucede es que llegamos a este rol familiar cuando tenemos más años, porque fuimos padres o madres disfrutando de la juventud, edad en que por supuesto se piensa diferente, los intereses cambian, asà como la mirada a la vida tiene otras aristas.
Uno de los regalos más hermosos y tiernos que nos brinda la naturaleza es convertirnos en la persona que constata la duración de la familia, mediante la procreación de nuevos miembros, esos chicos que llegan al mundo para hacernos felices.
Escuchar que te dicen ...abuelita... con esa voz dulce, tierna que no conoce de engaños, es como trasladarse a un mundo lleno de amor, de radiantes estrellas que brillan como los ojitos de los pequeñines que nos aman porque sÃ, no porque deben hacerlo. Cuando tenemos en nuestros brazos a esas criaturas es como tocar el cielo, es sentir el
mundo atrapado, es el arrobamiento sentimental que nos llena el espÃritu de una manera muy especial
La imaginación es un ensueño capaz de pensar y sentir algo que no hemos vivido, este sueño queda corto si hablamos de la ilusión de ser abuela o abuelo.
Con ello alcanzamos una etapa que no tiene lÃmites, cada segundo, minuto, horas, la existencia toda, se llena con la savia que alimenta y nos da energÃas para alargar el tiempo y disfrutar de ese hermoso regalo que nos da la vida.