Un logro del pueblo.

Artemisa, Cuba- Antes del triunfo revolucionario los cubanos soñaban con un proceso transformador que impulsara a la isla en varias disciplinas deportivas. Esas transformaciones eran esperadas por nuestro pueblo, porque en el juicio a los asaltantes de los cuarteles “Moncada” y “Carlos Manuel de Céspedes” en 1953, el jefe de esas acciones, Fidel Castro Ruz, al asumir su autodefensa, dio a conocer en su alegato “La Historia me absolverá”, cuál era el programa de cambios que proponían los “Jóvenes del Centenario”.
Por lo tanto, de un período de unos 56 años en los que el deporte cubano fue solo béisbol y boxeo pasamos a una etapa, en la que Cuba se convirtió en una potencia mundial en un buen número de disciplinas deportivas.
Momentos extraordinarios hemos vivido muchos, pero culminantes fueron: que Cuba superó a Estados Unidos y ganó los Juegos Panamericanos de 1991 en La Habana y Santiago de Cuba, en los que Fidel estuvo presente en las competencias de casi todos los deportes. Y al año siguiente, ocupamos el quinto puesto en la cita olímpica de Barcelona, con 14 medallas de oro.
En fin, pese al criminal bloqueo yanqui, a pesar del terrorismo de estado que el imperialismo más poderoso de la historia de la humanidad fomenta, protege y sustenta económicamente, y pese a la política de robo de talentos, el deporte cubano se mantiene entre los mejores del mundo y colabora con el desarrollo de decenas de países de todos los continentes.
Después del primero de enero de 1959 el deporte cubano, se convirtió en un logró de nuestro pueblo que asombra al mundo, y ha sido gracias a la dirección histórica de la Revolución, y a su eterno líder Fidel Castro Ruz.



