El propósito de servir

La solidaridad humana es una cualidad inherente a los verdaderos revolucionarios y va más allá de compartir. Es una vía para enaltecer el espíritu y saldar nuestra deuda con la humanidad.

Según expresó el Che el verdadero revolucionario es capaz de sentir una injusticia hecha contra cualquiera y en cualquier parte del mundo porque no se supedita a ningún sentimiento egoísta.

Ser solidario es sentir el dolor y el temor ajeno como propio, es luchar porque cada batalla tenga como único fin la preservación de los sentimientos más puros y la defensa de los ideales de justicia y de equidad para todos.

La solidaridad quizás sea el único sentimiento que se compara al amor. Es caminar unidos tomados de la mano y convertir los reveses en victorias, es conquistar sonrisas y sueños por encima del dolor.

Ejemplo de solidaridad humana y sentido altruista lo son sin dudas los médicos cubanos, esos que desafían cerros, condiciones climatológicas adversas, la nostalgia por la familia, las carencias económicas para llevar a los más necesitados alivio del cuerpo y del alma a través de la profesión más noble del mundo, esa que más que signos vitales, diagnósticos y recetas es ejemplo de la solidaridad y del empeño de sentir que vinimos al mundo con un solo propósito el de servir.