
Desde el nacimiento, la familia es un ámbito privilegiado de formación de actitudes, habilidades y valores que permiten que el sujeto afronte la vida de manera segura y sana.
Por esta razón es la familia la puerta principal en la prevención del consumo de drogas en los adolescentes, comportamientos o situaciones familiares pueden favorecen las conductas adictivas de los hijos.
En tal sentido los padres deben limitar el acceso a los medicamentos, que en no pocas ocasiones han puesto en peligro la vida de los adolescentes al tiempo que deben supervisar las actividades que estos realizan dentro y fuera del hogar.
De igual forma el ambiente familiar puede condicionar la actitud del joven ante la droga. Los adolescentes que crecen en hogares conflictivos, con un modelo educativo excesivamente permisivo o autoritario presentan un mayor riesgo de consumo problemático de sustancias.
Muy provechoso resulta hablar con los hijos sobre las consecuencias del consumo de cualquier tipo de droga así como del abuso de esas sustancias en cualquier etapa de la vida, con el fin de evitarlas.
La prevención contra el abuso de drogas empieza en primer lugar desde la casa cuando los padres aprenden cómo hablar con sus hijos sobre temas difíciles. Después, los programas que ofrecen las escuelas, los deportes y otros grupos pueden contribuir a lo que usted ya ha comenzado.