
Higiene personal, sinónimo de salud, concepto básico de aseo, limpieza y cuidados del cuerpo, con el objetivo de prevenir enfermedades o infecciones.
Desde la antigüedad los egipcios, griegos y romanos practicaban las reglas esenciales de la higiene relacionadas básicamente con el baño, corte del cabello y lavado de las manos.
Ducharse forma parte de la rutina diaria, pues con el uso del agua, jabón y shampoo, desaparecen el sudor, polvo y suciedad del exterior, además de ser una actividad relajante y saludable.
Momento de vital importancia para el lavado de la piel, manos, pies, axilas, genitales y el cabello, este último con una frecuencia al menos de dos veces por semana.
Científicos aseguran que en muchas culturas, la mala higiene personal es considerada ofensiva o indicio de enfermedad, el cuidado regular del cuerpo reduce el olor corporal, mejora el aspecto personal y ayuda a mostrar una buena imagen ante la sociedad.
De ahí, que una adecuada higiene personal, propicia mayor aceptación social y profesional, aumenta la autoestima y deseo sexual, pues estudios indican que el buen olor aumenta la atracción de las personas.
Sin dudas amigos oyentes, la higiene personal y la salud van de la mano, cuando de calidad de vida se trata.