Siete entradas: ¿Pitenes o béisbol de manigua?

Por estos días se comenta con mucha fuerza la posible inclusión de las siete entradas para el beisbol, al concluir los Juegos Olímpicos de Tokio.

Soy de la opinión que siete entradas en lugar de favorecer al beisbol, lo perjudica. Los creadores de este juego, lo idearon a nueve entradas y desde sus inicios es así. Quizás con los nuevos adelantos de la ciencia, se pueda pensar en achicar los partidos para ganar en tiempo. Es verdad que en ocasiones existen jugadores al campo que no tienen actividad, pero eso es parte del beisbol.

Si en la pelota de Grandes Ligas se mantienen las nueve entradas y este clasifica como el mejor beisbol que se juega en el mundo, entonces, ¿por qué allí no lo cambian también?

Todos los cubanos jugamos al menos una o dos veces los llamados pitenes de pelota callejeros. En esos los equipos se medían a siete entradas, porque existían muchos para jugar. Era la llamada pelota de manigua, donde todos mostraban sus virtudes y defectos a la hora de batear.  

Pero de eso a que se lleven las siete entradas a un juego oficial de Serie Nacional, incluso a los eventos internacionales, es algo que “desgarra” el nivel del beisbol en todos sus aspectos.

Un juego de beisbol no es una carrera de velocidad que dura segundos. En un juego de pelota los jugadores necesitan tomarse tiempo. El pitcher, el manager, el entrenador de picheo y otros. Es cierto que en ocasiones el tiempo se dilata y afecta, pero no considero que se deba llegar al extremo de achicar los partidos a siete entradas.

Quien inventó la idea de las siete entradas en el beisbol, merece respeto porque eso es parte de la educación formal. Pero discrepo y ofrezco mi opinión. El beisbol es de nueve entradas, no de siete. Al menos eso pienso yo.