La economía de todos.

Artemisa, Cuba: Como en el caso de la pelota a los cubanos nos gusta hablar de muchos otros temas de gran importancia para Cuba y el mundo, y esto lo podemos hacer debido al elevado nivel cultural que tiene la población de la mayor de las islas antillanas, gracias a nuestro sistema educacional.

A los cubanos nos gusta hablar de todo y también damos nuestro criterio ante cualquier temática, aunque esta requiera de un elevado nivel científico y de datos estadísticos convincentes.

Cuando hablamos del tema de la economía enseguida decimos que Cuba es un país en vías de desarrollo, que el bloqueo nos golpea, que carecemos de muchos insumos para poder producir y que nuestro país no tiene grandes riquezas naturales.

Nada de eso es incierto y el bloqueo económico, comercial y financiero que nos impone el gobierno de los Estados Unidos (EE.UU) desde hace casi 60 años es el mayor obstáculo que tenemos para alcanzar un desarrollo sostenible y palpable para la población; pero esa, según mi opinión, no es la única causa.

Los cubanos nos hemos acostumbrado a derrochar y ser poco ahorradores, dondequiera vemos un bombillo o una lámpara encendida a cualquier hora del día al igual que los salideros de agua pululan por doquier, y no somos cuidadosos con los medios de transportación, los parques y otros centros recreativos, por solo mencionar algunos ejemplos.

En estos años de revolución en Cuba se han hecho muchísimas cosas para dar servicios a la población y otras para mejorar la calidad de vida de los que aquí vivimos a pesar de las dificultades, pero, muchas veces los inconcientes destruyen en poco tiempo lo que con tanto sacrificio se logra.

Es muy fácil ponernos a decir que nuestros municipios están deprimidos, que dondequiera hay un micro vertedero, que las zanjas están llenas de basura y que los lugares están sin pintar, dentro de otras situaciones problémicas.

Pero creo que tenemos que ponernos a pensar que nosotros somos los culpables de muchas de esas cosas y los responsables de que nuestra economía no mejore, pues el gobierno cada cierto tiempo tiene que erogar  altas cifras de dinero para pagar lo que nosotros no somos capaces de cuidar.

El llamado que nos ha hecho el Presidente Díaz-Canel es a pensar como país, y considero que para aportar a nuestro país y a nosotros mismos tenemos que ser más disciplinados, conscientes y ahorradores para ayudar desde nuestros hogares y centros de trabajo a mejorar la economía de Cuba porque esa es la economía de todos, y sobre todo en esta época de pandemia.

No podemos seguir exigiendo aumentos de salarios y otros beneficios sociales si no somos capaces de generar ingresos superiores y gastar menos. Sin ser economista considero que esa es la clave para ayudarnos nosotros mismos y cuando finalice la pandemia tendrá que ser una línea de trabajo permanente.