Magdalena Peñarredonda. Una mujer vestida de patria

La lista de las mujeres que no vacilaron ante grandes peligros y junto a los hombres desarrollaron grandes proezas es larga. Escogimos para este trabajo entre tantas a una de ellas que es ejemplo fiel de la entereza de las féminas, y su probado valor inclusive ante la posibilidad de perder la vida. Se trata de Magdalena Peñarredonda Doley.

El patriotismo de Magdalena Peñarredonda Doley contribuyó en gran medida a la marcha de la causa cubana en el año 1895 y sobre todo a las acciones del Lugarteniente General Antonio Maceo Grajales en la región de Occidente.

Como mambisa del llano fue un brazo excepcional de la insurrección del 95 en Vuelta Abajo.

Nació la ejemplar heroína el 22 de julio de 1846, en Quiebra Hacha, entonces perteneciente al municipio de Mariel, hoy provincia de Artemisa. En esta última localidad se establecieron sus padres cuando ella y sus  hermanas y hermanos eran muy pequeños por lo cual realizó sus labores revolucionarias en la Villa Roja. Se le considera hija de esta población.

Llellena, como cariñosamente le llamaban familiares y amigos tuvo amistad con los principales escritores y poetas cubanos de su época  entre ellos Julián del Casal, Manuel Sanguily y María Luisa Dolz Impulsada por el recuerdo del hermano asesinado, publicó en el periódico El Criollo un encendido artículo por lo cual tras ser encarcelada, tuvo que ir al exilio en al año 1887.

Conoce a José Martí en Nueva York, y de inmediato nuestro Héroe Nacional la distingue como modelo de paciencia y patriotismo.

Quedó comprometida con el Partido Revolucionario Cubano y cuando comienza la Revolución el 24 de febrero de 1895, la Junta Revolucionaria de La Habana la designa Delegada por Vuelta Abajo.

Tenía mucha sensibilidad y perspicacia para ponerse sus pseudónimos y así se hizo llamar Máximo Juárez y Benito Gómez.

Cumplió la misión de organizar las redes secretas entre Artemisa y Pinar del Río las cuales garantizaban las comunicaciones entre el Ejército Libertador  el occidente, la capital y el exterior.

Magdalena tenía una educación refinada, era elegante y elocuente y con estos atributos se ganó la confianza del mando militar español por lo cual se movía con libertad hasta lo más profundo de la manigua.

Con su accionar mereció la confianza absoluta del Lugarteniente General Antonio Maceo al mando del cual cumplió importantes y riesgosas misiones.

El 7 de mayo de 1896, en plena campaña vueltabajera el Titán de Bronce le escribió lo siguiente:

No ignoro lo mucho que usted trabaja y ha hecho por nuestra causa, pero por lo mismo que son valiosísimos sus servicios, no me cansaré de rogarle que no desmaye y siga ayudándonos. Celebraré que se conserve siempre sin novedad y que disponga como guste de su atento  y afectísimo Antonio Maceo.

Muchas y valiosas fueron las misiones ejecutadas por mujeres que bajo el mando de Magdalena exponían sus vidas entre las filas enemigas para cumplir con la Patria en guerra.

Luego de la muerte de Maceo Llellena mantiene contacto con el General de Brigada  Juan Eligio Ducasse y después con el Mayor General Pedro Díaz Molina, nombrado Jefe del Sexto Cuerpo del Ejército Libertador.

La Delegada visitaba cada vez más con mayor frecuencia el escenario de la guerra en las provincias de La Habana y Pinar del Río. La imagen de los reconcentrados reafirmaba  su patriotismo y su desprecio por el coloniaje español.

El 25 de abril de 1897 escribe a José Martí a Nueva York: He ido varias veces a Vuelta Abajo, desde la muerte del General Maceo, y crea, que he presenciado escenas que es imposible las haya más horribles y conmovedoras en toda la serie de los sufrimientos humanos. Esas pobres guajiras son unas heroínas, pero ya el exceso de sufrimiento va matando  en ellas todo ser moral , la corrupción que de ese estado se origina, es para volverlo loco a uno. En el fondo de ese mandato de concentración, lo que se ve es horripilante. Más adelante le escribe Magdalena al Delegado del Partido Revolucionario Cubano: Piense usted en tanta pobre mujer hambrienta y en esa soldadesca desenfrenada y brutal, todos aglomerados en los pueblos como manadas de bestias. Aquí aunque esto parezca una blasfemia, nos vemos obligados a dudar del poder de Dios y a creer en el Demonio, porque solamente un ser infernal, puede como Weyler, llevar a cabo estos horrores.

En febrero de 1898 el gobierno español la juzga por segunda vez. Dos meses después la detienen y la encarcelan en la Casa de Recogidas.

En la cárcel se convierte en defensora enérgica del resto de las reclusas y acusadora del sistema colonial.  Como castigo la ponen en solitario en la Bartolina del penal.

Fue una ardiente defensora de la independencia de Cuba y de los derechos políticos de la mujer. En el periodismo se consagró en un nuevo y fecundo frente de batalla. Sus vibrantes escritos se publicaron en las páginas de La Lucha, La Discusión, La Nación, El Triunfo, y Pluma Libre.

Magdalena PeñarrendoDoley  pasó los últimos años de su vida en Artemisa. En su hogar de la calle Yara # 46 guardó con extraordinario celo un cuadro con un pedazo de la camiseta con la cual enterraron al Lugarteniente General Antonio Maceo y un pedazo de madera del bote en el cual el Titán de Bronce cruzó la bahía de Mariel en diciembre de 1896.

El 7 de septiembre de 1937 a los 91 años de edad, muere esta ejemplar dama, digna de ser siempre recordada por su valentía y entrega total a la Patria, esa que luchó porque las mujeres tuvieran iguales derechos que los hombres, la que no vaciló ante el peligro si de defender la libertad de trataba. Como decimos en el título de este trabajo, Magdalena PeñarredondaDoley es una mujer vestida de Patria.

Este trabajo,  tiene el objetivo de divulgar la obra de una mujer sin par que junto a los hombres luchó por Cuba y reafirmar que las cubanas no vacilaron para exponer sus vidas por la independencia porque las féminas de este archipiélago siempre han estado  presente  en las contiendas  revolucionarias.

Fuentes utilizadas:

Trabajo de la autora presentado por la Federación de Mujeres Cubanas al concurso Primero de Enero titulado Agentes Secretos de la Manigua.

Revista Verde Olivo # 6 del año 2013.

Testimonios de estudiosos de la vida de Magdalena Peñarredonda Doley.