
El Mártir revolucionario Emilio González Morales, miembro del Movimiento 26 de Julio, nació en Omaja, Holguín el 30 de agosto de 1917.
Se incorporó al Movimiento 26-7 para luchar contra la tiranía de Fulgencio Batista. Algunos de los trabajos que realizaba eran sobre adoctrinamientos y labores coordinadoras en su propio hogar u otros lugares.
También se dedicaba a enviar fondos, recoger armas, repartir propagandas subversivas contra el tirano, trasladar armas dentro de sacos de maíz pues su negocio era la compra y venta de ese producto.
Su casa era utilizada como refugio de los revolucionarios enfermos y otros que venían en misiones revolucionarias.
Murió el 3 de abril de 1958 cuando criminales de la tiranía rodearon la casa, lo detuvieron, lo atropellaron de manera brutal delante de su mamá y otros familiares, lo sacaron amarrado y lo llevaron como a un kilómetro de la casa donde le dieron una muerte horrible, tenía 43 perforaciones de proyectiles de grueso calibre.
Su cuerpo lo trasladaron en un camión de basura hasta el cementerio local donde fue encontrado el 4 de abril de 1958.