Twitterfacebook English

Un inglesito muy cubano.

Artemisa, Cuba.- Henry Mike Reeve Carroll nació en Brooklyn, Nueva York, el 4 de abril de 1850 en el seno de una familia presbiteriana de la clase media. Siendo un adolescente ocurrió el asesinato del presidente Abraham Lincoln. El suceso dejó en Reeve una profunda huella antiesclavista y se incorporó a la guerra de secesión luchando en las filas del norte antiesclavista contra los sureños.

Con apenas 19 años trabajó como tenedor de libros en un banco. A esa edad comenzó el estudio del idioma español mediante la lectura del libro Don quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes.

Su interés por ese idioma era la simpatía que le provocaba sus contactos con la propaganda de los cubanos emigrados en la nación  que soñaban con hacer una revolución en su país. Reeve simpatizaba con sus ideas al punto de enrolarse con ellos en una expedición.

Cumpliendo sus deseos, Reeve se enroló en la expedición del vapor Perrit con el nombre de Henry Earl y el cargo de soldado ordenanza del general Thomas Jordan. Desembarcó por la península de El Ramón, en la Bahía de Nipe el 11 de mayo de 1869. Allí sostuvo su primer combate y también su primer contacto físico con las balas.

El Canalito, La Cuaba y Las Calabazas fueron otros enfrentamientos de Henry Reeve y sus compañeros. En este lugar resultaron presos condenados al pelotón de fusilamiento.

Los cuatro impactos de bala que recibió durante la ejecución no fueron mortales. Dado por muerto y abandonado en el sitio, Henry Reeve deambuló durante dos días y se recuperó de las heridas en El Mijial, en el campamento del brigadier Luis Figueredo Cisneros, bajo las órdenes de Ignacio Agramonte.

Cuando logró recuperarse de las heridas Henry Reeve le manifestó al brigadier  Figueredo su deseo de abandonar el campamento para  trasladarse a Camagüey y presentarse ante el presidente Carlos Manuel de Céspedes.

Su intención era  pedirle al caudillo que lo  reintegrara a las fuerzas de su compatriota, el general Jordan.  De mala gana Figueredo le firmó el pase de permiso  en el que escribió de su puño y letra: “Inepto e inservible para el servicio de las armas”.

En los primeros días de octubre de 1869, Reeve fue nombrado ayudante de Jordan, quien ejercía como jefe del estado mayor general del Ejército Libertador. Combatió bajo las órdenes de Agramonte y Gómez.

Participó en el rescate de Julio Sanguily. En varias ocasiones el inglesito resultó herido. Una de las más importantes fue en el combate de Santa Cruz. Ya para entonces era el jefe de la caballería mambisa y se había enfrentado a un cañón español.  

Internado en el hospital de sangre de  Ciego de Najasa  estuvo más  de un año, convaleciente. Allí recibió las estrellas de brigadier. Sin embargo no se retiró de la lucha. A su salida de la instalación se reincorporó a filas.

Se le adaptó una prótesis metálica a la extremidad afectada, que había quedado más corta. También se creó un dispositivo que lo mantuviera firme sobre la cabalgadura.

De inmediato Reeve se reincorporó a la lucha  recibiendo el mando de la primera división del Generalísimo Máximo Gómez. Apoyó el cruce de la trocha y se quedó al mando de las fuerzas en Camagüey. No le bastó y solicitó incorporarse a esta incursión. Sobre  el inglesito escribió el dominicano:

“Es de un carácter puramente militar, une a un valor probado, una rectitud y seriedad poco comunes en su modo de mando. De ahí que sus soldados a la vez de un respeto profundo le quieren como un padre”.

No se equivocaba el militar experimentado al referirse en aquellos términos a Henry Reeve. Junto a Maceo y Gómez macheteó duro, como jefe de la vanguardia mambisa, para llevar la guerra a Occidente.

En apenas seis meses asaltó más de cincuenta ingenios y destruyó no pocos bienes con los que los españoles sufragaban los gastos de la guerra.

El 4 de agosto de 1876, al ordenar la retirada en desigual combate, Henry fue herido en el pecho y en la ingle.  Derribado, recibió otra en el hombro. Cuando el enemigo mató su caballo su ayudante le ofreció otra bestia y Reeve le pidió que lo dejara solo y salvara su vida. Con el machete en una mano y en la otra un revólver  se defendió mientras tuvo fuerzas y municiones.

Se dio un tiro en la sien para no caer vivo en manos del enemigo. Al morir contaba con 26 años de edad, siete de ellos  dedicados a la causa de la libertad de Cuba.

FUENTE: Henry Reeve. Ecured. / Henry Reeve. Wikipedia. / La historia de El Inglesito. La Jiribilla. /  El norteamericano Henry Reeve, héroe de la independencia cubana. Un estadounidense al servicio de Cuba.

En vivo

Portal del ciudadano de Artemisa

Portal del ciudadano

En vivo

El tiempo en Artemisa

Hemeroteca Digital

May 2020
Mo Tu We Th Fr Sa Su
27 28 29 30 1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

A Fidel "Profeta de la Aurora"

 Frank Fernández Y Fidel Castro
 


Tomas Valido y Fidel

 

 

 

Multimedias Especiales

artemisa rev mult che mult

Especiales de Radio Artemisa

artemisa prov sub jose marti sub

Reflexiones de Fidel

reflexiones fidel