Más de tres décadas con el gobierno del pueblo

Con el agradecimiento rotundo a cada uno de nuestros delegados por mantenerse activos en aras del cumplimento de su función social, llegamos este 31 de octubre al Aniversario de la creación de las Asambleas Municipales del Poder Popular.

La constitución de los Órganos Locales del Poder Popular (OLPP), fue de trascendental importancia en nuestro país. Demostrando durante estos años que la participación de las masas en el gobierno permite mejorar la gestión y el control real.

La provincia de Matanzas fue la pionera en la experiencia de la constitución de los OLPP. Se escogió este territorio porque avanzaba de forma estable en resultados sociales, productivos, políticos y económicos, además de  favorecerla la poca complejidad de su estructura territorial.

Fueron las primeras elecciones en urnas custodiadas por los pioneros. Se transformó la constitución de la República. Se logró una divulgación óptima del proceso y una magnífica participación de pueblo.

Se eligieron los delegados del comité ejecutivo hasta la Asamblea Provincial del Poder Popular. Los resultados sirvieron de base para reorientar las decisiones desde le Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), espacio en el que se aprobó la resolución de extender la experiencia a todo el país.

En los aspectos administrativos no se tenía el conocimiento necesario para lograr la dirección estable y óptima. En el año 1975 se crearon las comisiones para implantar el proceso de creación de los Órganos Locales del Poder Popular en todo nuestro país. Se adoptó la división política administrativa y se puso en vigor la nueva "Ley electoral".

El 2 de diciembre de 1976 se concretó la nacionalización del país. Se eligió al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, como Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros y dio inicio el funcionamiento de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Durante estos años de funcionamiento se ratifica la democracia del proceso revolucionario. Se evidencia como esta estructura, que emana del pueblo, cada día perfecciona sus funciones sociales. Se manifiesta el espíritu de sacrificio y ejemplaridad en el barrio que deslumbran nuestros delegados,los cuales de forma voluntaria asumen disímiles tareas en función de la tranquilidad y el bienestar colectivo.