La leyenda del salto largo

Cuando se hable de atletismo en el mundo, nadie puede omitir su hazaña. Su nombre Robert "Bob" Beamon. Nació en New York el 29 de agosto de 1946 y hoy cumple 73 años. Inició su carrera deportiva en la Jamaica High School, en Long Island, Nueva York, y después se trasladó a Carolina del Norte, donde ingresó en el Agricultural and Technical College.

Posteriormente formó parte de los equipos de atletismo de la Universidad de Texas y de la Universidad Adelphi (Long Island, Nueva York). En esta última institución, además de participar en las competiciones de salto de longitud, formó parte del equipo de baloncesto.

Dueño de una hazaña sin precedentes para la época, Robert "Bob" Beamon, logró en los Juegos Olímpicos de México 1968, registro de 8,90 metros, en el salto largo. Con este estirón mejoró en 55 centímetros la marca anterior.

Dicho récord perduró durante 22 años, 10 meses y 22 días, aunque sigue siendo el actual record olímpico que ya supera los cincuenta años. Otro norteamericano lo burló en la final del Mundial de Tokio 1991, su nombre Mike Powell, quien se estiró hasta los 8 metros y 95 centímetros.  

En esa misma final el también nacido en Estados Unidos, Carl Lewis logró mejorar la marca de Beamon (8,91 m) pero no fue homologada dado que se logró con más de dos metros por segundos de viento a favor, por lo que actualmente sigue siendo la segunda mejor marca de todos los tiempos.

El mejor salto en la carrera de Robert “Bob” Beamon, antes del récord fue de 8,33 metros y después no pasó de los 8,22,. Al conseguir el magistral salto quedó perplejo y algo incrédulo, al igual que los jueces.

Como estos últimos no disponían de material para medir un salto tan largo, se retrasó la aparición del nuevo récord en el marcador manual.

Después de obtener la medalla de oro  no participó en la siguiente convocatoria olímpica, aunque en 1973 regresó a la alta competición. Posteriormente ejerció como entrenador y colaboró con el Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles de 1984.

La leyenda del salto largo merece ser recordada. Las nuevas generaciones de amantes al deporte, deben repasar la hoja de servicios de este grande del atletismo en Estados Unidos. Hoy está de cumpleaños y nuestra redacción deportiva le tributa este reconocimiento