
Sus manos agiles corrÃan por el teclado con tanta precisión, cuidando la modulación, la ecualización de voces para lograr con belleza y justo a tiempo el sonido. Es la vida del realizador, Maia, Ernesto, Yusiván, Aimé, Darlin, Isnail y tantos otros.
Amor y pasión anónimos, pues No se ven, pero ayudan como fruto producto del esfuerzo del ánimo hecho desvelo de una tonalidad en ritmos, melodÃas, compases que llenan el dÃa, salen al aire y crean imágenes en un sonido para ver.
Esta nostalgia del amor que sientes por lo que haces, amor que deviene rotulo para cada uno de los cajones del alma de niños, jóvenes, adultos y ancianos, es ese pueblo que agradece tu existencia, que marca la ola amorosa dentro del mar sonidista de poesÃas con calidad y con tiempo.
Alcanzas la madurez lÃrica, sabes combinar el tono y la música exalta para cada frase en un arcoÃris de risas, buenas nuevas, aventuras, creatividad en las veinticuatros horas del dÃa. Quien supo desangrarse en horas de la colectividad y mostrar su talento hecho razón sin ningún género de reserva.
No por gusto la audiencia se recrea cuando se escucha asà misma en tu poesÃa. En aras de una mayor agilidad y mejor comprensión del estilo y de la unidad en la corona del éxito diario, se te ubica como artista. Â