
Más de 13 000 (bifocales, monofocales y progresivos) han sido terminados desde la puesta en marcha del taller provincial de tallado
Apreciar la realidad del entorno, tal cual su tamaño y color, es de los privilegios de la visión, sentido que para muchos seres humanos resulta el primero y más importante. Sin embargo, la edad o ciertas patologías en algunas personas las privan de esa posibilidad, la cual pueden recuperar con una ayuda técnica, por eso la acogida a la institución de salud, que hace más de seis meses adorna el espacio en calle 25, en la ciudad capital de los artemiseños.
Más de 13 000 lentes (bifocales, monofocales y progresivos) han sido terminados desde la puesta en marcha del taller provincial de tallado, donde con calidad y eficiencia se trabaja para satisfacer las necesidades del pueblo artemiseño en ese sentido.
Mientras que el índice de rotura manejado a nivel nacional asciende al cinco por ciento, en la instalación ronda el 2,5. A esto se suma el acortamiento de la espera: a partir de que el paciente lleva la receta del optometrista a la óptica, y esta envía la orden de talla a la entidad que, a su vez, devuelve el producto terminado, pueden transcurrir unos 15 días como máximo, y mínimo, tres.
Antes de la inauguración del centro, declara Jorge Luis Fernández, director de la UEB Óptica de Artemisa, las órdenes debían viajar hasta La Habana.
“Hacer 2 000 resultaba muy difícil, y los ciclos de espera llegaban a seis meses, e incluso un año. Además, antes los lentes se hacían de vidrio, y ahora se utiliza plástico” Aunque los equipos que hacen posible la labor fueron instalados por ingenieros españoles, Electromedicina y trabajadores del centro desde el año pasado, las operaciones de producción iniciaron en febrero último.
Según Jorge R. Quiñones, jefe del laboratorio, el equipamiento posee una capacidad instalada de 300 órdenes por cada turno de ocho horas. Con 21 trabajadores, el taller ejecuta un promedio de 120 a 180 diarias.
“Recibimos de todas las ópticas del territorio, y mediante un contrato con Cubanacán abastecemos a otras provincias, como Cienfuegos y Holguín. También cubrimos los pedidos de Mayabeque”. La materia prima está garantizada, explica. La UEB Comercializadora de Artículos de Óptica funge como proveedora.
“Al principio pasábamos trabajo, pues no sabíamos los materiales que más se gastaban. Ahora hacemos pedidos para 45 días y estamos preparados para cualquier tipo de eventualidad”, asegura Quiñones.
De lo sencillo a lo complejo
Para ofrecer un servicio más integral, junto al taller de tallado funcionará una óptica, que se añadirá a la ya existente en el municipio de Artemisa. Los pacientes del territorio podrán acudir a cualquiera de las dos.
Jorge Luis Fernández informa que ya el equipamiento de la óptica está listo, solo falta el de la consulta, y aprobar la plantilla, previstos, para enero de 2015.
El complejo podrá coordinar con empresas la atención de sus trabajadores, y con las escuelas para los estudiantes. “Actualmente son atendidos unos 300 pacientes; al iniciar la nueva óptica se agregarán 200”.
No obstante la aparición del nuevo complejo, la antigua óptica continúa en esmerada faena. Fernández subraya que duplican el plan. “Hacemos entre 100 y 200 vales diarios. En noviembre prestamos 2 303 servicios, que no solo incluyen lentes, sino también la venta de estuches, franelas, baterías para sordos”, enuncia María Elena Corcho, administradora del Centro Óptico que por muchos años ha funcionado en el municipio cabecera.
Asimismo, señala la satisfacción del público. “Casi siempre se trata de dar los espejuelos stock en el día. Los lentes que dependen del taller de tallado requieren un poco más de tiempo”.
En opinión del director de la UEB Óptica de Artemisa, la buena acogida del pueblo es palpable, al igual que el reconocimiento institucional: luego de una visita de la Dirección de Óptica del Minsap, la provincia fue catalogada como primera del país en esta actividad.
Si lo necesita, no pierda la oportunidad de admirar la calidad de un colectivo, que no por joven escatima profesionalidad en su actuar, más si se acoge al antiguo refrán que… todo es según el color del cristal con que se mira.