
No exagero al considerar a Candelaria como un municipio nuevo. Las razones de mi opinión tienen como base el cambio del entorno urbano, la electrificación de asentamientos en la montaña y el rescate de instalaciones vinculadas a la vida de sus pobladores.
Lo que observamos en este territorio no es el resurgir de un ave Fénix. La demarcación viene dando pasos certeros, sin prisa, a favor del bienestar social. Tiene, además, un gran potencial a partir de la creación de la empresa de granos, mientras el sector del turismo continúa consolidándose.
Cada año, la cercanía del 26 de julio impone retos adicionales a los inversionistas y ejecutores de programas de carácter social. La efeméride deviene entonces jornadas de trabajo que redundan en múltiples beneficios. Así ocurre en Candelaria.
Beneficios indiscutibles
La inclusión de Candelaria en la nueva provincia cambió su estatus definido por la geografía. Ya no sería el municipio más alejado de la capital de Pinar del Río, sino un paso, casi obligado, para llegar a su vecino San Cristóbal.
Esta nueva característica determinó una mayor explotación de la carretera central, cuyo asfaltado, desde Artemisa, un anhelo de pobladores y choferes, concluyó en el primer semestre de este año.
El municipio recibió, con vista al 26 de julio, 3 000 toneladas de asfalto de un plan de 2 000, dijo Alberto Soroa, jefe de la administración municipal. “Asfaltamos las avenidas 59 y 35. La primera accede al acueducto y la segunda contribuye al desvío de la transportación cuando es necesario.”
Según Soroa, beneficiaron parte de la carretera al centro mixto ubicado en el consejo popular de premontaña, el vial hasta el cementerio y trabajan en el mejoramiento del camino a Jejenes. Al decir de Ángel Calle, periodista de Radio Artemisa, la opinión del pueblo es favorable.
Un gran impulso reciben las unidades de la UEB de Comercio, Gastronomía y Servicios. Concluyó la reparación de dos de las ocho bodegas previstas para este año y cinco deben terminarse antes del 26 del mes en curso, precisó Domingo Muñoz, director.
“Estamos reparando los quioscos, baños, camerinos y aceras del área de festejos. También transformamos la cafetería El Escondite en pizzería ya que el municipio no contaba con restaurante de este tipo.”
Antes del Día de la Rebeldía Nacional ha de finalizar la parte civil de la nueva panadería. “Con este centro mejorará la calidad del pan, incrementaremos la venta liberada y contamos con el equipamiento”, destacó Raúl Núñez, director de la UEB de Producciones Alimentarias y Artículos Varios.
Si feliz está la población del centro urbano, el mismo ambiente de regocijo se respira en Carambola y El Brujito. La población del primero está a punto de recibir el servicio de agua por primera vez, mientras muchas familias del El Brujito cuentan con energía eléctrica, también por vez primera, a partir de paneles solares. Según Soroa, prevén electrificar completamente el municipio en 2016.
Amplias posibilidades para la recreación
No hay dudas que el sector de la cultura resulta el más beneficiado de cara al 26 de julio, pues llega a la fecha con dos de sus instituciones insignias reparadas totalmente: el cine Soroa y la casa de cultura Enrique Jorrín.
La sala cinematográfica lleva más de 11 años sin prestar servicio. Hoy, con capacidad para 230 espectadores, cuenta con pantalla nueva, un novedoso sistema de reproducción digital y audio, y los proyectores de 35 milímetros en condiciones óptimas.
Las autoridades del municipio informaron que prevén la climatización del local y reconocieron el apoyo de los trabajadores del cine a las labores de reparación.
Otro símbolo de la cultura local, la casa de cultura, abrió sus puertas tras más de 20 años sin funcionar. Eusebia García, directora de la institución, resaltó el cambio de la cubierta, la construcción de dos aulas, un pantry y un almacén.
Aún sin inaugurase oficialmente, el centro acogió la VII Edición del Concurso de Composición Musical Polo Montañés, es sede de talleres impartidos por el Conjunto Artístico de Montaña y propone una atractiva cartelera para la etapa estival.
La inserción de ambos centros a la vida cultural y social del municipio abre nuevas posibilidades a la recreación de sus habitantes, en especial para los más pequeños. En tal sentido sobresale la recuperación del parque infantil por los trabajadores de servicios comunales. Un sitio que dará más colorido a la cotidianidad candelariense.
Transitar por las calles de Candelaria nos permite palpar el renacer de un territorio de mujeres y hombres trabajadores, de niñas y niños más felices