La historia de Anier dentro de la pista comenzó bien temprano en su provincia natal y de igual manera llegaron los primeros triunfos en los Juegos Deportivos Escolares Nacionales.
A fuerza de voluntad, venció las exigencias de los entrenadores hasta llegar a la preselección nacional. Llegado el momento de la verdad, Anier nunca dejó traslucir la más mínima inseguridad, aunque era conocedor que tenía por delante la principal carrera de su vida. Había que aprovecharla y siempre se concentró en hacerlo bien para ganar sin el menor de los contratiempos.
Llegó a Sydney dispuesto a no respetar ni nombres ni hombres y así lo cumplió en la jornada del 25 de septiembre, cuando al registrar 13 segundos exactos dejó bien atrás a los ranqueados estadounidenses, además del recordista mundial de la especialidad, el británico Colin Jackson,
El muchacho salió airoso en las eliminatorias y semifinales, algo que de inmediato llamó la atención de los especialistas, a quienes apenas tenían referencias de él. Tampoco se inmutó cuando fue indicada una arrancada en falso, pero al llegar la hora de la verdad ninguno de los rivales pudo seguirle el paso.
Anier García realizó la mejor carrera de su vida al superar en siete centésimas su marca personal, "Soy un campeón olímpico desde hace cinco minutos", concluyó antes de abandonar la pista para dirigirse hasta el camerino.