
Hoy cuando el enemigo se empeña con fuerzas renovadas en destruir la Revolución cubana, el ejemplo, consagración, altruismo y valentÃa del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, nos convocan al combate diario por la independencia de la patria y la dignidad de América Latina.
El joven que encabezó el movimiento dirigido contra el sistema opresivo que existÃa en Cuba antes de 1959, hace quesu pensamiento trascienda por la grandeza de su obra en estos tiempos en que tenemos que pensar como paÃs.
DelCaguairán, como bien se le calificará al lÃder de nuestra obra, emana un gran caudal de enseñanzas.A Fidel tendremos que acudir siempre por sus creaciones e ideas, por las razones que lo condujeron a sus victorias, porque enfrentó el las dificultades y los reveses con una capacidad de identificar lo esencial de cada situación y los problemas principales.
Gran lección nos aportó a todos y debe ser bastión permanente, el hecho del Moncada, rebelión contra las oligarquÃas y los dogmas revolucionarios, como lo definió el Che Guevara; el motor pequeño que deberÃa poner en movimiento al motor grande.
Por todo ello,el pensamiento y la grandeza de Fidel son para las actuales y futuras generaciones de cubanos, punta de lanza para vencer las adversidades y resistir, resistir y resistir en medio de la criminal guerra económica, comercial y financiera que impone el gobierno norteamericano a Cuba.