San Cristóbal fomenta la cría de cabras(+Audio)

Artemisa,Cuba-La Esperanza. Así llamaron al centro de producción de leche de cabra perteneciente a la UEB Compra y Mejora de Ganado, de la Empresa Agropecuaria de San Cristóbal, erigido en las ruinas de una antigua granja porcina del MINAZ.
Pudiera parecer un nombre común. Sin embargo, para sus cuatro obreros tiene gran significado.

Ellos vislumbraron la posibilidad de mejorar sus condiciones de vida a partir de una nueva actividad. ¡Y no lo dudaron! Hoy, ya con su sueño cumplido,  miran hacia adelante con optimismo aunque  resta mucho por hacer.

Pequeña, pero hermosa
“La cochiquera quedó destruida tras el paso de los huracanes de agosto y septiembre de 2008 por la zona. Entonces se decidió convertirla en una chivera con capacidad para 100 reproductoras”, dijo Justino García, director de la UEB.
“Fueron meses de intenso trabajo durante el 2014. Techamos las dos naves, concluimos las áreas para el ordeño, espera, amamantamiento y crías, las de desarrollo y sementales.”
De acuerdo a García, comenzaron a poblarla el pasado 20 de diciembre y cuentan ya con 50 cabras. Aspiran a completar las 100 este mes.
El sitio es pequeño y sorprende por su orden. Las naves parecen nuevas,  develan un trabajo de calidad. Lo rodean 28 cuartones de unas 0,3 hectáreas divididos por cercas eléctricas. Allí reina un silencio agradable. A veces roto por múltiples berridos, por el ajetreo alegre de los trabajadores.  

 

Todo pensado
La atención a la masa es vital si pretendemos crecer en cabezas y producciones, afirma Victoriana Díaz, una de las dos trabajadoras. “Nosotras les damos la comida, limpiamos los corrales y sacamos los animales a los cuartones.”
Según Justino García, director de la UEB,  las 50 reproductoras son mestizas. Y para mejorar las razas tienen congeniado la compra de sementales a la Empresa Pecuaria Genética Los Naranjos.
“Estamos  creando las condiciones para el manejo adecuado. Contamos con una doctora en veterinaria que visita la unidad con sistematicidad y poseemos los aretes que nos permitirán el control de toda la masa.”
“Cumplimos con rigor el flujo tecnológico. Hacemos un ordeño, mientras que el amamantamiento, la alimentación en las naves, el suministro del concentrado alimenticio y el pastoreo  están bien dosificados.”
Aquí está todo pensado. A la preocupación por el mejoramiento de las razas, suman seis las hectáreas de caña y kingrass destinadas a la alimentación y preparan otras para sembrar morera.
“Las cabras consumen caña mezclada con kingrass, la yerba de guinea y la pitilla de los cuartones, así como el pienso criollo que fabrica la Empresa Agropecuaria del municipio. Prevemos, además, elaborar  este último alimento en la unidad”, destacó García.
Muy pronto, cuando La Esperanza cuente con sus 100 reproductoras, sus crías y los sementales no existirá el silencio de hoy. Pero sí un ambiente alegre, una bulla que animará a sus obreros y los mantendrá con la idea de que el futuro siempre será más prometedor.