Conocer a Martí
Martí a flor de labios

Hablar de la vida y obra de José Martí, siempre es oportuno. En cada ocasión en que nos referimos al Apóstol de la Independencia de Cuba, encontramos algo nuevo, que nos hace pensar en cuán grande es ese hombre que dedicó su vida a la Patria. Hablamos de Martí en presente porque es de aquellos que aunque no estén entre los que llamamos vivos, perduran junto a nosotros, a cada momento, en cada obra emprendida.
Este fin de semana se desarrolló un encuentro entre martianos, en la biblioteca provincial Ciro Redondo García de Artemisa. Los asistentes a la cita salimos con el espíritu reconfortado.
El tema fue sobre el hombre caído en Dos Ríos, el 19 de mayo de mil 995, de cara al Sol como proclamó en sus versos. Hubo intervenciones acerca de aristas muy interesantes sobre el Apóstol de nuestra independencia las cuales a veces por el poco conocimiento, damos una incorrecta interpretación por ello la importancia de conocer de forma adecuada de pensamiento del autor intelectual del asalto al cuartel Moncada.
La muerte de nuestro Héroe Nacional fue un hecho muy triste para todos los cubanos. No estaban concretadas sus ideas.Todavía tenía mucho que hacer. Repasando el ideario martiano comprendemos la inmensidad de aquel hombre vestido con un traje raído por el tiempo, negro, porque decía que la Patria estaba de luto.
Qué grandeza la de alguien que dice: ser patriota es aquel que logra vencer el egoísmo personal. Pensamos en aquellos que pusieron sus riquezas al servicio de su país, como Céspedes, Agramante y otros que pensaban en la utilidad de la virtud-como nos enseñó el Maestro. En la cita antes mencionados se habló además del texto titulado Martí a flor de labios, del escritor Froilán Escobar González.
Es una obra excelente y según Cintio Vitier un suceso prodigioso. En ella se recogen testimonios de niños que conocieron a Martí caminando por los montes de Baracoa hacia la muerte, dejando en el silencio de su memoria una huella que el autor tuvo el arte de resucitar.
Son los niños que vieron y lo ven, a través de los ojos ancianos como por un cristal de vivo aire que es la forma de hablar nativa de sus lugares aislados, vírgenes, de su intemperie bravía, inspirada, alta.Les recomiendo no pierdan la oportunidad de leer Martí a flor de labios, es un libro hermoso en el cual encontrará facetas sublimes
del más universal de los cubanos.





