El Arte de Ramayo
Periodista en el vórtice de un drama

El Sábado Negro
La mañana transcurría con un cielo nublado, tensa, como ninguna otra. En el pueblo, el ajetreo no se detenía, resultaba difícil ver a un hombre o una mujer vestidos de otro color que no fuera el verde olivo y el azul prusia. Acudían, sin que nadie los llamara, a la defensa de su tierra, imbuidas de una decisión consagrada: “Yanquis, por aquí no pasarán”.
La furia de un torrente
La claridad del día viene retardada. Es otra mañana sin aurora: el cielo sigue oculto detrás de la tempestad; el viento y la lluvia continúan, sin tregua, su obra de destrucción, en tanto el nivel del agua ha aumentado una pulgada. El desaliento cunde en el ánimo de todos. Se siente un mal olor que empeora el ambiente: es la carne que quedó sin salar ayer; pero no se puede votar, hay que aprovecharla, y sin pérdida de tiempo, las mujeres, que se han puesto de acuerdo en los quehaceres de la casa, la ponen a hervir. Luego la machacan y la sofríen con manteca y ajo. Así queda preparada la única comida del día.
El Palmero y su Café

La noticia nos estremeció a todos. No nos cabía en la cabeza que el Palmero se nos fuera. Si no hubiera sido por Manuel, su paisano, no lo hubiéramos creído. Habían viajado juntos y ahora regresaba ensombrecido por su ausencia.
El Palmero, como a él le gustaba que lo llamaran por ser oriundo de La Palma, allá en Canarias, era corpulento y de andar ligero. Tenía un carácter que a todos contagiaba, dicharachero, siempre de buen humor. Era una de esas personas, que cuando uno las conoce, no puede dejar de quererlas.
Impronta del escritor Sergio Chaple
En un ambiente acogedor entre escritores y amantes de la literatura, el doctor Sergio Chaple Mesa ofreció una conferencia sobre su experiencia como narrador, investigador y crítico literario, en la literatura ¨De puño y letra ¨, en la biblioteca ¨ Antonio Maceo¨, en Bauta, Artemisa.
El poeta y narrador Osvaldo Padrón, al hacer la representación de Chaple, resaltó que la obra de este escritor constituye una apreciable fuente de aprendizaje para autores noveles y para los interesados en la crítica literaria por el nivel de lenguaje y técnica en su narrativa.
La exploración al arroyo Capítulo III

Después del regreso de la navegación al mar, Los Marrines necesitaron varias semanas para restablecerse de la paliza que le dieron sus padres, por los mismos motivos que las anteriores. Pero cuando se sintieron recuperados, el primer paso fue para ir a ver a Ceiba Blanca. Los muchachos querían conservar aquella nave, que les había hecho realidad un largo sueño.
Cuando llegaron a Júcaro Negro, la embarcación estaba hundida.
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Catálogo Cultural
San Antonio de los Baños y su teatro
El teatro es una de las manifestaciones de mayor tradición en el municipio de San Antonio de los Baños. En los años treinta del siglo pasado, por...
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El Arte de Ramayo
Periodista en el vórtice de un drama
“Cada vez que me acuerdo del ciclón,se me enferma el corazón…” Trío Matamoros “No tengo derecho a sentarme a escribir lo que imagino para dejar de...
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