
Gerardo Nogueras MartÃnez (24 de noviembre de 1930) escribió hace varios años (por suerte logró digitalizarlo) uno de los testimonios más importante y desconocido que todos los artemiseños debiéramos leer y estudiar, un libro que nos da cuenta detallada de los años de mayor compromiso del proletariado de Artemisa con su clase y con la suerte de la patria.
Oà hablar por primera vez del capitán del Ejercito Rebelde Gerardito Nogueras cuando era un adolescente y empezaba mi vida laboral como aprendiz de mecánico automotriz en los talleres de la ruta 35. Lo reencontré nombrado en otros libros relacionados con la historia de las milicias y la lucha contra bandidos y vine a conocerlo personalmente cuando a instancia de José Pepe Fernández, ya habÃa escrito el libro en cuestión.
La historia escrita por uno de sus protagonistas le aporta a la escritura un punto de vista emotivo que los lectores siempre agradecemos. En el caso del libro de Gerardito (todavÃa vive y viven sus contemporáneos), aún cuando ha partido de la memoria, es de una objetividad admirable.
Gerardito habÃa empezado a trabajar como conductor de las Rutas 35 y 48 el 27 de marzo de 1946, cuando todavÃa no habÃa cumplido los dieciséis años y ya en 1947 formaba parte del ejecutivo pro candidatura de Eduardo Malagón Ramos. Contribuyó asà a ganar las elecciones sindicales de dichas rutas de ómnibus y derrotar a un dirigente corrupto y patronal que habÃa estafado a chóferes y conductores, sin posibilidades reales de ocupar una plaza, a los cuales habÃa vendido estas en 1000, 2000 y hasta en 3000 mil pesos cada una.
Esta breve reseña no pretende copiar todo lo relatado por Gerardito sino llamar la atención acerca de un tema que en la actualidad adquiere relevancia, independiente de que es parte fundamental de la riquÃsima historia de nuestro municipio. Este libro, a pesar de no haber sido escrito por un profesional de la literatura, se deja leer con creciente interés. BastarÃa a un editor unas pocas horas de trabajo para limpiarlo de ripios, probables gazapos y errores de sintaxis y quedarÃa listo para su impresión.
Otros tantos libros que cuentan nuestra historia por suerte están conservados en discos compactos, memorias y en más de una computadora. No dudo que en algún momento serán impresos, mientras esto no suceda, como medio de información pudieran estar en las computadoras de las escuelas y centros de trabajo, de las organizaciones polÃticas y de masa, de organizaciones no gubernamentales, de los gobiernos municipal y provincial y de medios de difusión como Radio Artemisa, Arteve y elartemiseño. Para algo tan sencillo bastarÃa que los interesados le soliciten a José Pepe Fernández, funcionario de la ACRC provincial, la carpeta en cuestión.
Uno de estos libros, Mi batallón de combate, de Humberto Pérez, escrito hace varias décadas e impreso artesanalmente por su autor para regalarlo a sus compañeros del Bon 41, tuve el privilegio de leerlo en su formato primigenio, teclearlo, hacerle una edición inicial y presentarlo al consejo editorial provincial, cuyos lectores lo aprobaron y recomendaron para su publicación. Fue uno de los tÃtulos que la Editorial Unicornio dio a conocer en abril durante la feria del libro en Artemisa.
ConfÃo en que el testimonio de Gerardito sea valorado en su justa necesidad y sea publicado lo antes posible.