
Entre abril de 2018 a marzo de 2019 los daños provocados por el bloqueo de Estados Unidos al sector salud de Cuba sumaron más de 104 millones de dólares.
Asà consta en el informe de la isla sobre la resolución 73/8 de la Asamblea General de la ONU titulada 'Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba'.
El reporte, presentado aquà la vÃspera por el canciller Bruno Rodriguez, cita ejemplos concretos de cómo la polÃtica de cerco ejercida por Washington durante casi seis décadas impacta negativamente en la salud de los cubanos.
Refiere el documento que en el perÃodo señalado la empresa Medicuba S.A realizó solicitudes a 57 compañÃas estadounidenses en aras de adquirir insumos necesarios para el sistema sanitario de la isla.
Hasta la fecha 50 de esas firmas no han respondido y tres alegaron que por las regulaciones del bloqueo no pueden vender a Cuba ningún medicamento o equipo médico.
Promega Corporation, fabricante de productos utilizados en el diagnóstico de enfermedades genéticas, respondió asà a la solicitud de Medicuba:
'...el Departamento del Tesoro de los EE.UU. aplica sanciones comerciales que prohiben que las industrias con sede en ese paÃs vendan productos y proporcionen tecnologÃa y/o servicios a Cuba', reza el informe.
Negativos fueron los esfuerzos por adquirir medicamentos e insumos para el tratamiento de diversos tipos de cáncer, con implicaciones incluso mortales para algunos enfermos en la isla, subraya el documento.
Añade que el 26 de febrero varios proveedores informaron a Medicuba que no podÃan entregar ventiladores pulmonares contratados.
Argumentaron que los fabricantes habÃan sido comprados por Vyaire Medical, una compañÃa radicada en Illinois.
Los ventiladores pulmonares se utilizan para asistir mecánicamente a los pacientes cuando la ventilación pulmonar espontánea compromete la vida.
En el propio perÃodo profesionales de la salud cubana no obtuvieron visas o las recibieron a destiempo para participar en reuniones, eventos cientÃficos e intercambios académicos celebrados en Estados Unidos, apunta el texto que será presentado el 6 de noviembre ante el máximo órgano representativo de la ONU.