Cuando aprendemos a decir NO.

Demos por sentado que tenemos suficiente información acerca de las Infecciones de transmisión Sexual y el VIH/sida. Sabemos cuáles son las vías de transmisión del VIH y que si usamos el preservativo o condón evitaríamos ese riesgo. Admitamos que aún cuando estamos informadas/os a veces se nos hace difícil sistematizar el uso del condón como principal medida de prevención.

Las expresiones de la sexualidad varían tanto como las personas y sus formas de ser, vivir y desear. En cada etapa de nuestras vidas vamos descubriendo, perfeccionando y disfrutándolas. Cada persona es única, irrepetible. Hablar con nuestra pareja sobre lo que nos gusta, qué queremos, lo que deseamos y lo que no (antes, durante y después) favorece el entendimiento y la satisfacción.

Converse más, proponga el uso del condón. La colocación del preservativo por la pareja o por ambos, puede resultar excitante y placentera como parte de las caricias y juegos previos a la penetración. El amor, el cariño, la pasión y la estabilidad de la pareja no le inmunizan. Disfrute con tranquilidad, valore a lo que puede exponerse sin protección y aprenda a decir “NO”