Vilma, la guerrillera extraordinaria.

Artemisa, Cuba -Nació en cuna de oro, en aquella sociedad que cerraba los ojos ante la ignominia que vivía la patria, pero prefirió echar su suerte con los pobres de la tierra como diría el poeta. Vilma Espín fue una mujer extraordinaria, sensible, guerrera. Fue una mujer  rebelde que desafío las balas y la muerte para perseguir el sueño de libertad y dignidad para Cuba.

Junto a Frank País, corrió los riesgos de la lucha clandestina y luego la Sierra Maestra, altiva, soberbia e impetuosa como la propia heroína, la acogió  en su seno como cómplice fiel en la lucha guerrillera.

Pudo escoger a cualquier joven de aquella sociedad, pero prefirió a un rebelde como ella que la acompañó toda la vida no solo como esposo y amante sino como compañero de los más puros ideales revolucionarios.

Pero el ansia de servir a la humanidad no quedó relegada para Vilma con el triunfo revolucionario .Ella quería más, ella sentía la necesidad de continuar la batalla por el bien común , por devolverle la dignidad a las mujeres oprimidas por años de república corrupta y así nacieron los círculos infantiles, Federación de Mujeres Cubanas , las Casas de Orientación a la Mujer y a la familia , las escuelas Ana Betancourt y cientos de proyectos para que las mujeres alcanzaran un verdadero protagonismo en nuestra sociedad .

Fidel confiaba en Vilma porque sabía que la adornaban cualidades que la convertían en revolucionaria de cuerpo y alma. A 80 años de su natalicio, vuelve como eco de campana su impronta, su espíritu rebelde renace y se multiplica en miles de jóvenes convertidas en federadas que con el empoderamiento social, batallan por preservar la Revolución .Vilma vive más que nunca  .Ama, sueña, construye, calza una vez más sus botas guerrilleras, se ciñe su boina y mochila al hombro emprende el camino de la Sierra, una vez más para construir el futuro de la patria.