Un cederista de futuro

Su nombre es Alfonso Víctores y es de esos revolucionarios que mueren con las botas puestas porque no conciben su vida si no está ligada al trabajo. Por su labor destacada desde la fundación de los Comités de Defensa de la Revolución como dirigente de base recibió la Medalla por la Defensa de la Patria. Emocionado aun recuerda cuando a golpe de machete y pico ayudó a construir el barrio donde vive.

“Esto era un monte, yo lo recuerdo bien. Entonces los CDR no eran como ahora. Yo atendía 20 con un ejecutivo grande y nos dieron la tarea de hacer las calles y con la ayuda de todos empezamos. Hacíamos reuniones donde asistían hasta 200 personas, organizábamos la guardia, la chequeábamos, íbamos a mítines, hacíamos trabajos voluntarios. Por aquel entonces éramos jóvenes y estábamos alertas para proteger a la Revolución desde el barrio. Hicimos las calles, ayudamos con la instalación del acueducto. Todo eso hacíamos los cederistas. Yo he sido coordinador por más de 50 años y voy a estar aquí dando guerra hasta que las fuerzas me abandonen”.

A sus 84 años Alfonso reconoce que le corresponde a los jóvenes continuar la labor de defender la Revolución.

“Aunque el trabajo de la organización ya no es el mismo queda mucho por hacer porque mientras exista el Imperialismo habrá que defender a la Revolución y ahora la fuerza la tienen los jóvenes por eso hay que darle tareas y responsabilidades”

Una organización que precisa de mucho amor. Así describe Alfonso a los CDR.

“Es una organización que necesita de la unidad y el amor de sus miembros. De aprovechar esa alegría de los niños y los jóvenes y organizar actividades culturales y recreativas después del autofocal, de los trabajos voluntarios y de las reuniones. Así es como va a seguir siendo una organización eternamente joven”

Lo veo alejarse. Andar pausado el de Alfonso Víctores a sus 84 años, pero firme. De esa firmeza que corrobora que la Revolución y sus organizaciones se sostienen sobre firmes  cimientos de patriotismo como los que sostuvieron las banderas aquella histórica noche del 28 de septiembre de 1960 cuando Fidel fundó los Comités de Defensa de la Revolución.