
Crear métodos para elevar el nivel cultural de toda la población es un prioridad y un mérito en Cuba; asà nació una tradición singular: el lector de tabaquerÃa. ¿Cuál es el valor real de estas figuras? Su labor se proyectó por un lado para aliviar las largas jornadas laborales y por otro como medio para expandir conocimientos de diversas materias.
Promocionar la cultura cubana, detalles históricos importantes y el acontecer nacional e internacional queda en manos -o en voz- del centro de atención de los tabaqueros, personaje que no solo se convierte en eco de lo que otros escribieron sino que además propicia debates sencillos para no restar atención a las laborales y también agradables para amenizar el tiempo de los trabajadores.
Ubicada en el área urbana de Güira de Melena, la TabaquerÃa "José Manuel SeguÃ" destaca por mantener esta tradición singular. En este centro laboral un joven se ha encargado de desarrollar esta labor y en sus lecturas no solo circundan temas históricos o el contenido de la prensa escrita. Complacer gustos y preferencias de sus oyentes, a través de novelas de distintas temáticas, cuentos, aventuras y otros géneros literarios también forma parte de su labor.
¿Ha tenido usted la oportunidad de escuchar la emoción del público atÃpico que sigue el hilo narrativo de una novela? Si bien los cinco sentidos no se concentran en la lectura, al menos ganar la atención auditiva es un mérito imprescindible para el lector de tabaquerÃa.
Innovando métodos, formas, medios y vÃas para que a todos no lleguen los conocimientos Cuba ha sido única; una muestra más es el lector de tabaquerÃa: una tradición singular.