
Ella se desdobla en tantas facetas que a veces me pregunto si existe alguien tan perfecto. Intento pintar con palabras su olor y descubro que huele a sacrificio, entrega, voluntad, comprensión, valentÃa, amor, aromas seductores que construyen uno solo. Ese que como avalancha toma por asalto la vida y la transforma con su inteligencia creadora, su nombre mujer.
Que importa el tiempo o las cosas cotidianas si el café sabe mejor cuando es hecho por sus manos, si el sol enmudece ante las trenzas que asoman bajo el sombrero de yarey cuando hace suyo el surco, si comandas los cielos, diriges una fábrica o tu voz desafiante se alza para defender la patria que la hizo grande.
Que importa la espera si estas allà para traer vida, si con las mismas manos que acaricias, empuñas el fusil, colocas el bloque o aprietas una tuerca.
Acaso alguien puede resistirse a la belleza de tu alma? Acaso tu firme paso no seduce a quienes te consideraban el sexo débil y hoy codo a codo contigo conquistan el futuro.
Mujer no alcanzan los calificativos para quien da lo más importante... la vida.
Mujer, enmudecen las palabras ante la mirada firme y serena de conquistar auroras, ante la sonrisa testigo de mil batallas ganadas, ante el acero y miel que fundidos se alzan como pedestal en toda su estatura porque ante tu majestuosa presencia solo podemos decir...gracias por existir.