Andan 45 años por una sonrisa

El tiempo es largo y alcanza para todo mientras se piense que nada es imposible y luchemos por los sueños. Esta moraleja la aprendimos juntos  entre risas, niños y quienes ya no lo somos tanto, pero amamos la entrega de artistas de profesión y corazón.

“Tengo el orgullo de que Los Cuenteros, esa compañía que es de las mejores de Cuba en el teatro infantil escenifique Aventura en pueblo chiflado”, expresó emocionado el dramaturgo Maikel Chávez, escritor de la obra.

Se trata de una creación de la que brotan inteligentes reflexiones, y que hizo repletar el Círculo de Artesanos de San Antonio de los Baños, con una escenografía de lujo entre luces y coloridos vestuarios.

Es así como entre historias, Los Cuenteros, cumplirán 45 años el 19 de noviembre, y son, junto al Guiñol de Guantánamo, los únicos que no detienen su creación artística, como aquel primer día de 1969, ahora tan lejano en el tiempo, pero no en sus memorias.

Su arte está en combinar pequeñas piezas titiriteras con narraciones orales, canciones y juegos, sea cual sea el espacio.

Su estética se profundiza con mayor complejidad en el retablo, donde todos se hacen uno, para hacer relucir la idiosincrasia de los cubanos y la vida campestre.

De maravillas funcionan las fábulas de animales que siempre dejan la mejor de las enseñanzas al público, con el que también gustan de interactuar.

La tradición familiar continúa en el retablo con la inspiración de sus fundadores, Julio Capote y Graciela González Guerra, a quienes parecen no importarle sus ganas si de reír, y hacer reír.. Mientras, su hija Malawy, directora artística y general, busca no desvirtuar la esencia lograda también por Félix Dardo durante más de 40 años, el cual dirigió a Los Cuenteros y vive eternamente en cada puesta en escena.

La Cucarachita Martina, El extraño caso de la zorra gallina, El señor colmillero, La mano del titiritero y El conejo Blas hacen historia en el repertorio de quienes las reponen, lo mismo en un barrio,  escuela, en un Círculo Infantil que en un parque de recreación.

El Premio Villanueva, otorgado por la crítica especializada,  y otros de actuación, puesta en escena, interpretación, dirección artística, mímica de conjunto a la obra y a la música, en diferentes concursos, honran a un colectivo al cual auguramos continuidad, porque para ellos no hay nada más importante que la sonrisa.