
San Antonio de los Baños está lleno de historias y personajes costumbristas que le han ofrecido un toque de originalidad.
Hasta hace poco se le veÃa por las calles de las que conoce tramo a tramo, hasta sus viejos baches.
¿Quién no vio a un mozalbete gordito, con pantalones cortos y botas de campaña, que circulaba por todo el pueblo como un vehÃculo automotor, con un timón que manejaba y maniobraba muy bien en sus manos, siempre respetando las leyes del tránsito y elevando el brazo izquierdo para indicar que iba a doblar?
Ese, es Pepe Guagua, asà se le conoció siempre y asà guarda su recuerdo estas calles, aunque era objeto de burla de peatones y transeúntes, que le irritaban y le gritaban improperios.
Él se quedó niño sin crecer, con más de cinco décadas en su aniversario, yo creo que nunca alcanzó a entender cuanto las personas admiraban su disciplina en el tráfico y su pintoresco trajÃn, debajo de vientos y corrientes de agua, la imborrable historia de un connotado personaje que por siempre será, Pepe Guagua.
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