Mi último adiós

Te voy a escribir una crónica, le dije un día, quizás por ese raro instinto de premonición que todos tenemos y que nos hace avizorar el futuro. Su respuesta fue sencilla y transparente como él mismo: A mí, si yo no he hecho nada relevante. Escríbesela a los Cinco Héroes, a Fidel o al Che y le contesté para mí tu eres un pedazo de historia de Guanajay.
Recuerdo esta conversación mientras lo acompaño hasta su última morada, Remberto Carpio Álvarez, Combatiente internacionalista guanajayense falleció el pasado ocho de septiembre.
Tardé varios días en escribir esta crónica por el temor de inundar la página de lágrimas y frases tristes ante el dolor de su partida, pero tenía que saldar mi deuda porque Carpio era de esos héroes anónimos que tenemos en nuestras comunidades y a los que por su asidua presencia les restamos importancia y que ayudan a construir trazo a trazo la historia de la patria chica, esa que tenemos que aprender a amar y conocer para entonces comprender la historia de la patria grande.
Carpio se nos fue y con él la alegría de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana de Guanajay porque él representaba a la perfección ese aire picaresco y jaranero del cubano. Carpio se nos fue y ya no lo encontraremos más sentado frente a la computadora construyendo rutas de la historia de Guanajay, transformando palabras en juegos y sonidos para hacer más atractivo su estudio para las nuevas generaciones.
Carpio se fue y ya no disfrutará más del buchito de café sumergido entre los libros de la biblioteca, se fue y no lo encontraré más admirando los cuadros de Chávez y del Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque. Se fue y no escucharé sus historias sobre la guerra en Angola y sobre los primeros pasos de la Revolución en Guanajay. Se fue y todos lo lloramos.
Hoy cumplo con mi promesa y escribo esta crónica. Hoy prometo no llorarte más porque a las personas que dejan su impronta se les recuerda con alegría. Descansa en paz amigo Carpio, mi deuda con tu recuerdo está saldada y esta crónica es mi último adiós.




