Celoso guardián de historias

Guanajay, siboney y taíno, es un pueblo apegado a la tradición y la historia. En su entorno tricentenario se yerguen monumentos y parques que inmortalizan figuras y hechos representativos del devenir local y nacional. El Parque Maceo, con su monumento en homenaje a Antonio Maceo, al Titán de Bronce, develado en su honor el cuatro de diciembre de mil 955 es uno de esos sitios que atesoran sucesos.

El monumento a Maceo erigido en el parque guanajayense que lleva su nombre fue una obra realizada por el destacado y admirado artista local Avelino Pérez Urriola, pintor y escultor que nació en Mariel, pero vivió y realizó gran parte de su obra en la villa blanca. El Titán de Bronce fue captado por el notable creador con toda la fuerza de su carácter, para eternizar aquella expresión única que sabía darle a su rostro en los momentos más duros y críticos de la batalla.

Los guanajayenses, dignos defensores de sus hazañas, le rinden homenaje al Titán de Bronce en cada aniversario de su caída en combate, colocando ofrendas florales en este hermoso parque triangular que lleva su nombre. El emotivo y patriótico sitio también se ha convertido en el punto de partida de la multitudinaria peregrinación que cada siete de diciembre acude al cementerio para rendir merecido tributo a los caídos en el cumplimiento de honrosas misiones internacionalistas.