Más que Silencio

Artemisa,Cuba-Silencio, la ciudad parece que duerme, la música quedó relegada y todos sentimos que las jornadas son diferentes y que las horas pasan sin que podamos asimilar la trágica noticia porque aunque ya no lo veíamos a diario sabíamos que estaba ahí.
Ya no estás físicamente. Tendremos que conformarnos con que sea un pedacito de espíritu repartido entre los once millones de cubanos que nos disputamos el alto honor de guardarlo para siempre en nuestros corazones. Fidel ya no está ¿Qué voy hacer cada día para despertar sabiendo que ya no estás? Me pregunta Felicia la anciana que ya nunca más será para mí de lo cotidiano. ¿Qué voy hacer? Pregunta una y otra vez mientras me invita a su casa y allí aún en la vieja puerta permanece el letrero añejo de los primeros años de Revolución donde leo: “Esta es tu casa Fidel”.
En la sala cuatro fotos diferentes de nuestro Líder Histórico me sonríen y luego aparece de sus manos temblorosas el álbum , hojeado cientos de veces con lágrimas en los ojos , el álbum donde aparece recortes de periódicos , fotos, cientos de recuerdos junto a reconocimiento por su labor desplegada como maestra, porque sí, dice, fui maestra gracias a Fidel. Estuve cientos de veces en la plaza solo para mirarlo de lejos y decir gracias Comandante. Entonces ¿Qué hago ahora? Con un nudo en la garganta y lágrimas en los ojos solo atino a decir¿ Qué hacer? Sólo seguir sintiendo que vive porque nosotros somos Fidel , porque nosotros somos la Revolución.




