Cuidar hoy para tener mañana(+Audio).

A la mayoria de los cubanos nos gusta ir a la playa. Estoy segura que son muy pocos los que prefieren quedarse en casa cuando en verano las temperaturas sobrepasas los 30 grados Celsius.

Llegarse a un rio , una playita cercana o simplente al litoral ya sea para tomar un baño, broncearse la piel, practicar deportes al aire libre o disfrutar en compañía de familiares y amigos, constituye, sin duda, un buen momento para relajarse y una opción asequible para todos .

Pero las playas también “sufren” cuando no se les cuida correctamente debido a la acción desmedida del hombre o por la ocurrencia de fenómenos naturales.

Ocurre que en muchas de nuestras playas, es comun ver el tránsito de vehículos y personas por las dunas, la construcción de inmuebles dentro de los límites de la zona costera, la plantación de especies que no son adecuadas, o la presencia de desechos sólidos en la arena. Si lugar adudas son hechos en los que la mano del hombre está presente acelerando el proceso destructivo de nuestras playas.
Por otra parte los fenómenos naturales como  la subida del nivel del mar vinculado al cambio climático y a los estragos de tormentas tropicales y huracanes, también  aceleran la desaparición de playas y de la franja costeras
Los artemiseños bien sabemos esto, pues contamos con varias playas dentro del territorio, casi todas en muy mal estado, sobre todo las de la costa sur, que sufren año tras año el azote de eventos climatológicos extremos.

¿Pero qué hacemos para conservar nuestras playas y costas?  Yo diría que bien poco, las administraciones locales realizan labores de mantenimiento y conservación en la etapa veraniega que es cuando mayor número de visitantes reciben, y alguna como la playa Majana quedan olvidadas completamente.

Esta falta de atención no solo recae en los organismos del estado, la población también tiene que proteger las playas, respetar su ecosistema, la vegetación, las dunas, el agua, las algas y los animales marinos, que forman un delicado entorno natural que no hay que modificar .

Tenemos que saber qué se puede y qué no se puede hacer en el área costera, conocer las regulaciones para su uso y conservación y sobre todo apoyar en las labores de recuperación de los manglares y ecosistemas costeros, pues de ello depende el futuro que dejemos a nuestros hijos y nietos.
Así es amigos oyentes, estudios sobre el impacto en la zona costera del cambio climático, de peligro, riesgos y vulnerabilidad realizados por el CITMA y la agencia cubana de medio ambiente muestran que comunidades  de nuestra provincia y sus playas están sentenciados a desaparecer en un ciento por ciento.

Por lo tanto, puede que usted que me escucha hoy esté seguro donde vive, pero dentro de diez años no lo estará. Entonces no podemos esperar mucho maS. Las poblaciones costeras deben ir tomando medidas de adaptación, mitigación o de cambio. Hay poblados costeros que se deben mover porque en el futuro más de diez Kilómetros costa adentro estarán bajo el agua.

 La situación nos llama a reflexionar y a actuar ya, tenemos que aprender a Cuidar hoy para tener mañana.