Una etapa estival, con mayor calidad

El primero de julio se inició la etapa de verano en la provincia de Artemisa y sus once municipios, para ello en Caimito desde hace varios meses el grupo de recreación viene preparando las actividades a realizar por parte de los diferentes organismos y direcciones que lo integran, así como las medidas a adoptar para asegurarlas desde el punto de vista logístico.

Soy testigo de la importancia que brindan las principales autoridades del territorio a la planificación de las actividades recreativas tanto para el día del inicio en la playa El Salado y el campismo La Coronela como para el resto de los días de  los meses de  julio y agosto, en los cinco consejos populares con que cuenta el municipio.
Caimito es un lugar privilegiado, según mi criterio, para llevar adelante un buen verano; cuenta con dos playas, Banes y El Salado, tiene piscinas en varias unidades estatales dentro de las que se destacan la del restaurante El Jagüey, el centro de alojamiento Casa del ganadero, el Campamento de pioneros Lázaro González Fagundo y el local conocido como La Conejera, perteneciente a la Empresa agropecuaria Habana Libre, donde los vecinos del territorio y otros municipios cercanos pueden pasar gratos momentos en familia.

Posee además centros recreativos atendidos por la empresa de Comercio y Cultura en todos los Consejos Populares en los que se realizan además de actividades culturales y bailables, otras de carácter deportivo y de sano esparcimiento.

El municipio cuenta con áreas deportivas en un elevado número de asentamientos poblacionales y dos Joven Club de computación en la ciudad cabecera que si se logran explotar correctamente y de manera organizada pueden ser una de las opciones recreativas más codiciadas por niños y jóvenes.

Cuenta el municipio además  con dos Bases de campismo, el de La Coronela ubicada a un costado de la presa del mismo nombre, y Cocomar, en el litoral norte del territorio, junto a la playa El Salado, el cual tiene también una piscina con dimensiones olímpicas.

Las condiciones existen, pero, todo depende de la capacidad y el deseo de hacer las cosas por parte de los directivos y trabajadores de la localidad, de los cuales espero una buena entrega sin descanso en este período beraniego.

Démosle al pueblo, lo que el pueblo se merece; trabajemos sin cesar para lograr el objetivo: Una etapa estival, con mayor calidad.