Salvar la Historia

La historia de Cuba es rica en contenidos y valores. Amarla y mantenerla viva es responsabilidad de todo buen cubano. Hechos y personalidades destacan a lo largo  del proceso de formación del socialismo en nuestra patria.

Vivimos momentos trascendentales en los que afianzarnos en la historia y los valores que nos acompañaron en siglos de lucha serán el camino para preservar la Revolución. Corresponde entonces, transformar los métodos y estilos de enseñanza de la historia, hacer que los estudiantes se enamoren de la asignatura, que revivan el patriotismo  y los ideales  que llevaron  a nuestros mambises a la manigua que despertaron la rebeldía a los aborígenes oprimidos,  que no dejaron a los jóvenes del Moncada morir al apóstol en el año de su centenario.

Los que tiene ante sí el reto de enseñar la historia en los centros educacionales, tienen que mirar la materia No como una simple asignatura. Solo se ama lo que se conoce y hay que lograr que los alumnos aprendan a amar cada trozo de esa historia que entretejida convierte  a Cuba en paradigma de equidad y de justicia.

No solo se trata de la historia de la Patria, cada hecho tiene que necesariamente vincularse a la historia local. En este empeño resulta  importante contar con el concurso de los miembros de la  Asociación de combatientes de la Revolución cubana, la Unión de historiadores  y con esas personalidades que a lo largo de los años se han dedicado a atesorar la historia. No solo se trata de visitar museos, tarjas o monumentos, sino de  comprender que en cada uno de ellos se encuentra parte del acervo que nos hace patriotas.

Queda entonces, el reto de acabar con la rigidez en la enseñanza de la historia, que los estudiantes sueñen el futuro inspirados en los héroes de la patria, que vuelvan a desandar la manigua  junto a Maceo que aprendan a odiar la esclavitud o abogar por la unidad latinoamericana junto a Martí, que asalten los muros del Moncada con los jóvenes de la generación del centenario, que suban a la Sierra Maestra, o  que evoquen la epopeya de Girón. Corresponde a las nuevas generaciones hacer suya la historia y convertirla en estandarte de lucha  para emprender la batalla por la construcción del mundo mejor que soñara el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.