Se está acercando un día feliz.

Artemisa,Cuba- Como he venido explicando en reiteradas ocasiones, la turbina de la fuente de abasto conocida como El Cerezo en el municipio de Caimito, está rota desde el 24 de julio del 2014; recientemente cumplió tres años de ausencia, en ese punto de la geografía del territorio. Muchos han sido los reclamos de los vecinos de ese asentamiento humano y los del poblado de Guayabal, quienes también reciben el agua por esa vía.

Desde esa fecha y hasta este siete de julio, se utilizó una solución alternativa con una electrobomba que empleaba la Unidad básica de producción cooperativa (UBPC) 30 de noviembre de la Empresa Cítricos Ceiba, para regar sus cultivos, a solo 50 metros de la casi desaparecida, la cual permitió que de manera irregular se diera ese servicio tan necesario para la vida humana.
Después de funcionar con algunas dificultades eléctricas durante algún tiempo, el domingo nueve de julio se dictaminó por parte de los especialistas en el tema, que la misma estaba averiada, por lo que no se podía continuar abasteciendo con el vital líquido a los electores de la zona.
El miércoles doce se instaló una nueva motobomba en el local que pertenece a la UBPC, que según se planteó por parte de directivos del municipio la prestó una entidad estatal del territorio hasta finales del pasado mes, algo que por suerte no sucedió.
Desde ese día y hasta la fecha se han confrontado varias dificultades, primero la rotura de la tubería conductora por dos lugares diferentes y después un problema eléctrico en los bancos transformadores que energizan el sistema, lo que provocó irritación en los pobladores de esos dos lugares, pues los mismos no entienden cómo es posible que no se haya aprovechado el tiempo que no hubo agua para reparar los salideros, si los compañeros de la Unidad empresarial de base (UEB) de Acueducto y alcantarillado del municipio conocían de su existencia.
En horas de la mañana de este jueves tres de agosto, conocí en voz del director de la referida UEB perteneciente a la Empresa provincial de acueducto y alcantarillado de Artemisa, que ya tiene en el municipio desde el pasado miércoles la tan esperada turbina que se trajo desde San Cristóbal; ahora comienzan a relucir las cosas que he venido diciendo durante casi dos años pues hoy no existe la pizarra eléctrica en el lugar, faltan las tuercas para los tornillos, hay que buscar los tubos bajantes para el equipo sumergible, no existe el hipoclorador, no hay tanque para el cloro y así quien sabe cuántas cosas más, que han cogido otro camino durante todo este periodo, y son tan necesarias en este momento esperado por muchos.
Sin crear falsas expectativas, me parece que, en agosto, después de más de tres años de incertidumbre, se está acercando, el día feliz; esperemos que se haga realidad, el tan ansioso sueño.