Un enemigo sin compasión: el bloqueo

El bloqueo económico, financiero y comercial de Estados Unidos contra Cuba se siente con fuerza en sectores de alto impacto social como el de la Salud Pública. La compra obligada en mercados lejanos y el aumento de los precios de importación de medicamentos, reactivos, equipos y piezas de repuestos muestran las principales afectaciones sufridas por la Isla.
Los perjuicios del bloqueo al sistema de salud son incalculables, el daño causado a Cuba es cruel en ésta esfera, no solo por sus efectos económicos, sino también por el sufrimiento que ocasiona a los pacientes y sus familiares el no poder contar en ocasiones con el medicamento idóneo para la atención de una enfermedad.
Los profesionales de la salud también se conmueven ante una situación determinada cuando está en juego la vida de un ser humano, además del atraso en técnicas contemporáneas de asistencia médica. Es fácil entender porque entonces las importaciones realizadas directamente desde Estados Unidos hasta la Mayor de las Antillas son en realidad insignificantes (en comparación con las necesidades y demandas del país en este sector), solo reducidas a material gastable .Existen afectaciones de equipos de urgencias, de cuidados intensivos, de ventilación, monitorización termodinámica, cardiovascular y neurológica, lo cual pone al sistema de salud en una situación difícil cuando hay un paciente en estado crítico.
Es cierto que en ocasiones llegamos a una institución de salud y nos desesperamos por el déficit o necesidades que encontramos en el lugar, considero que en realidad somos privilegiados por contar con un personal eficiente que a pesar de todo realizan un enorme esfuerzo todos los días para enfrentar a un enemigo sin compasión , el bloqueo.



