
Cuba, Artemisa - Como es conocido por todos en la gran mayoría de los países del mundo, el pago de los tributos al Estado es una obligación ciudadana y empresarial, y así mismo sucede en nuestro país.
La situación económica en Cuba en los últimos años afectada por condiciones externas, por un lado el bloqueo impuesto por los Estados Unidos y por otro la crisis económica mundial obligan al Estado a tomar decisiones constantes que le permitan mantener los servicios gratuitos de Salud, Educación, formación deportiva y cultural así como la Seguridad y asistencia social, además de los gastos para garantizar la defensa de nuestra patria.
Por todo lo antes expuesto considero que en Cuba, además de una necesidad financiera, el pago de los tributos tiene que convertirse en una obligación moral por parte de todos los que de una forma u otra deben realizarlo según lo que está legislado.
En el territorio de Caimito aunque el grueso de las contribuciones recae en el sector estatal, no es menospreciable la cifra que aportan anualmente los trabajadores por cuenta propia (TPCP) que está por encima de los siete millones de pesos, por lo que el grupo multidisciplinario que atiende la actividad en la demarcación, en estos momentos capacita a las más de mil quinientas personas que ejercen diversas actividades.
En los encuentros muchos de ellos plantearon la inquietud del por qué si en el Código del trabajo está aprobado el pluriempleo a ellos a partir del siete de diciembre solo se les permitirá ejercer una actividad si en estos momentos algunos realizan varias y pagan sus impuestos como establece la ley tributaria.
Soy del criterio, al igual que otras personas de la población y varios colegas del sector de las comunicaciones, que el país no debe retroceder en las cosas donde se ha avanzado y el trabajo por cuenta propia va demostrando que es una fuente importante de empleo y una vía considerable de ingresos al Estado para su posterior uso en la sociedad.
Creo que hay que estudiar de una manera detallada cada actividad y a cada persona con el objetivo de crear conciencia en la necesidad de cumplir con el pago de los tributos, y aunque la ley es pareja para todos, no podemos equivocarnos, para evitar males posteriores.