
Cuentan los conocedores de la materia que el recurso agua es uno de los que se está agotando con mayor rapidez en el planeta Tierra debido al aumento gradual de las temperaturas que genera el cambio climático.
En Cuba desde los primeros años de la Revolución, por idea del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, desarrollan un programa de trabajo conocido como "Voluntad hidráulica" el que ha permitido de manera paulatina acercarle lo más posible a la población el agua potable para el consumo y la realización de otras tareas hogareñas.
Es cierto que eso no se ha logrado al cien por ciento pues hay lugares que reciben el líquido vital con determinada irregularidad debido a diferentes causas, tanto objetivas como subjetivas.
En Caimito en los asentamientos poblacionales más densamente poblados reciben el agua a través del sistema de acueducto que tiene diseñado esa empresa en el territorio, pero hay muchas zonas que se sirven de ella a través de fuentes de abasto de la agricultura y otros organismos, incluso mediante pipas.
Aunque el Estado cubano hace un esfuerzo extraordinario para evitar desajustes en los horarios y días de brindar el servicio, en ciertas ocasiones eso falla y la población se irrita cuando no recibe el agua con la periodicidad establecida, pero es triste ver como en determinados lugares el líquido se malgasta y corre calles abajo.
En una gran parte de los casos se debe a la presencia de salideros en las tuberías conductoras pero en otros son causados por la negligencia de los vecinos que dejan las válvulas abiertas, no reparan los desajustes en sus viviendas y malgastan ese recurso imprescindible para la vida, cuando con menos cantidad pudiesen realizar sus actividades.
Aunque a nosotros los cubanos nos gusta en muchas ocasiones barrer hacia fuera y echarle la culpa a los demás es necesario de una vez que miremos hacia adentro y evitemos el derroche del agua para que en un futuro nuestros hijos y nietos no tengan que padecer por la ausencia un recurso vital para su vida.